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Colau pone en marcha su primer proyecto de propiedad colectiva

Actual inmueble en la calle Princesa, 49 de Barcelona. / Google Maps
Actual inmueble en la calle Princesa, 49 de Barcelona. / Google Maps

Vivir en el corazón de Barcelona sin comprar ni alquilar (pero no okupar) será posible. El Ayuntamiento de Barcelona ha visto en el método de adquirir una vivienda a través de una cooperativa una nueva modalidad de ofrecer pisos protegidos a los barceloneses y por eso ha dado este jueves el pistoletazo a un nuevo proyecto en el número 49 de la calle Princesa (Ciutat Vella): levantar 5 viviendas de cesión de uso gracias a un acuerdo con la cooperativa Sostre Cívic.

El propietario del edificio, que es Sostre Cívic, y el propietario del suelo, que es el Ayuntamiento, han llegado a un acuerdo con la finalidad de impulsar la covivienda, un tipo de propiedad muy extendida en el norte de Europa y que va ganando peso en Cataluña. Se trataría del segundo inmueble de gestión comunitaria, después de que La Borda, en Can Batlló (Sants), iniciara la construcción del que será el edificio de madera más alto de España.

El Ayuntamiento sacó a concurso público la adjudicación de siete solares distribuidos en toda la ciudad: Sants-Montjuïc, Ciutat Vella, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Martí y Sarrià. De esta forma, pretendían potenciar y extender la contrucción de vivienda cooperativa en régimen de cesión de uso o covivienda, lo que el Ayuntamiento llama "progresar en la concepción de la vivienda como un derecho social". Todos esos solares podrían dar cabida a 133 viviendas, cooperativistas todas ellas.

El gobierno municipal de Barcelona, con pasado activista para la emergencia habitacional, considera que la covivienda también es una alternativa para ampliar el parque público de viviendas. Es un modelo que permite que una comunidad de personas vivan en un edificio sin hacerse propietarios ni inquilinos, durante un periodo largo en el tiempo (de entre 50 y 100 años) y con un precio muy inferior al del mercado inmobiliario.

De esta forma, además, el Ayuntamiento ofrece posibilidades a los ciudadanos manteniendo la titularidad del suelo al Consistorio y el derecho de superficie para las familias que vivan en el piso, fomentan la gestión comunitaria entre los vecinos, garantiza estabilidad a los usuarios de la vivienda y frenan la especulación inmobiliaria, tal y como lo plantea el Consistorio. Con todo, hacen hincapié en el tipo de vivienda: "aunque podrán disponer de por vida de la vivienda, jamás serán propietarios. La propiedad siempre pertenecerá a la cooperativa".