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Vivir en el edificio de madera más alto de España sin comprar ni alquilar

Simulación del futuro edificio eficiente. / La Borda
Simulación del futuro edificio eficiente. / La Borda

La cooperativa de vivienda La Borda puso ayer la primera madera, a modo de primera piedra, para inaugurar la construcción del que será el edificio de madera más alto de España. Se levantará en el ya desaparecido complejo industrial de Can Batlló, un solar cedido por su propietario, el Ayuntamiento de Barcelona, para sus próximos 75 años. El inmueble contará con 28 viviendas y los cooperativistas no comprarán ni alquilarán la vivienda, sino que pagarán una cuota mensual más económica bajo la figura del derecho de uso.

Las obras empezarán hoy y las cooperativas implicadas calculan que podrán finalizar, si todo va bien, dentro de 14 meses. El regidor de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, Josep Mª Montaner, estuvo presente en el acto y celebró que este proyecto "dé comienzo a un nuevo camino de acceso a la vivienda que actualmente se encuentra muy polarizado entre la compra y el alquiler".  

Desde la cooperativa buscan fomentar un modelo de vivienda que sea también "sostenible, ecológico y asequible", explica Helena Fabrés, portavoz de La Borda. Por eso, la estructura del edificio será de madera, el principal material que utilizarán para su construcción. El impacto medioambiental será menor que si lo construyeran con materiales convencionales, como el hormigón. Así lo explica Pol Massoni, uno de los responsables en el diseño  y miembro de la cooperativa de arquitectos implicada en la promoción, Lacol. 

Construir tu casa de madera

No es el primer proyecto donde la madera prevalece como material de construcción. La empresa encargada de la ingeniería, fabricación y montaje de este material en la futura casa de Sants es la empresa vasca familiar Egoin, que lleva la sostenibilidad en su ADN. Ya ha realizado otros proyectos de éxito como el instituto La Canaleta de Vila-seca, en Tarragona, un polideportivo en Abadiño o una guardería en Zaldibar.  Ahora están inmersos también en la construcción de dos bloques de 4 plantas cada uno para acoger 65 viviendas de protección oficial en Hondarribia (Guipúzcoa).

Se tiene la inercia de creer que la madera no es segura para edificar. Pero es por asociarlo a la madera maciza, que tiene "unos límites de construcción. Con la laminación de la madera reduces esos límites y puedes construir todo tipo de edificios estables", explica Unai Gorroño, responsable de la empresa de montaje. "La madera puede competir a día de hoy con estructuras de hierro y de hormigón armado en cualquier tipo de edificio", puntúa.

Puesta de la primera madera. / La Borda
Puesta de la primera madera. / La Borda

El menor impacto medioambiental también dependerá de las instalaciones. La caldera, por su parte, estará centralizada, de manera que ganarán en eficiencia energética. La caldera que abastecerá de agua caliente a los habitantes será de biomasa, que reduce las emisiones de CO2 hasta un 60% respecto a calderas tradicionales como de gasóleo o gas natural. Además, los arquitectos aseguran que, tal y como se ha diseñado el edificio (como por ejemplo, la orientación y los materiales de construcción), ayudará a que haya poca demanda de calefacción. 

La vida en común

Otra característica que singulariza el proyecto es la concepción de la vida en común. "Quisimos diseñar una vivienda que no solo fuera de puertas a dentro. Que la vida de tu casa no acabara en la puerta de tu piso", cuenta Massoni. Los espacios comunes son clave en este edificio. Dan valor a la vida en común compartiendo espacios como la lavandería, una gran cocina y sala de estar para eventos para compartir con todo el vecindario, espacio para invitados o espacios polivalentes que, como su nombre ya augura, dejarán al libre albedrío su uso.

Un aspecto que generó debate hasta el último minuto fue si incorporar un garaje en el sótano. "El edificio tenía que ir con el modelo de ciudad que queremos promover y un edificio ubicado en un barrio como Sants, con buenas conexiones de transporte público, debíamos fomentar la movilidad sostenible", explica Massoni. Así, la finca contará con un aparcamiento de bicicletas y no de coches

Cómo se financiará el proyecto

La edificación está presupuestada en los 2,7 millones de euros. En esa cantidad entran las inversiones de puesta en marcha, la promoción del edificio o la tesorería que implique la operación. La financiación del proyecto será, como cooperativa que es, a través de la economía social. ¿Qué implica eso? Es un modelo muy extendido en países nórdicos y otras cooperativas como Sostre Cívic ya lo pusieron en práctica en España, pero aún es desconocido para el grueso de la sociedad.

Los socios que entren a vivir en la promoción de La Borda serán responsables del 20% del total de la inversión, que supone una horquilla de 500.000 euros del total. Eso es, dependiendo de la estancia, alrededor de los 18.000 euros. Una cantidad que, a su marcha del piso se le retornará a los socios habitantes. Un 15% del total, alrededor de los 350.000 euros se financiará con donaciones de personas próximas a la cooperativa La Borda.

El resto, 1,8 millones de euros, se divide en dos tramos: por una parte, un crédito a cargo de Coop57, una cooperativa de servicios financieros éticos y solidarios, y otra parte a través de 800 emisiones de tipo participativo de 1.000 euros que se recuperará a tres años vista y con una remuneración anual del 2,5%. 

plano de los tres tipos de pisos que construirán. / La Borda
plano de los tres tipos de pisos que construirán. / La Borda

La última parte corresponde a la mensualidad que deberán pagar los que tengan derecho a usar la vivienda. Según el tamaño que uses, o el de 40 m2 o el de 58 m2 o el de 76 m2, pagarás en calidad del derecho de uso, entre 475 euros o 650 euros mensuales al mes. Esta nueva promoción de viviendas pone en relieve, así, los valores de la economía solidaria, tal y como lo definen sus impulsores.