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Las cenizas del Calderón: curiosidades y datos de un estadio emblemático

La última tribuna en pie: foto de Jone Ibabe
La última tribuna en pie: foto de Jone Ibabe
Autor: @Lucía Martín (colaborador de idealista news)

Fui al concierto que Coldplay dio en el estadio Vicente Calderón en 2012. Vivo a unos 15 minutos escasos en coche del estadio y para aquella ocasión, la amiga poseedora de las entradas me dijo: “Paso a recogerte media hora antes”. Me sorprendió su optimismo porque en días de concierto o de partido se montaba un caos circulatorio importante en los accesos al estadio, pero como yo no conducía habitualmente no dije nada, quizás me equivocaba…

Llegamos al concierto cuando ya había empezado, aproximadamente una hora después. Nos perdimos (no me pregunten cómo), recuerdo que paramos en una gasolinera de gas no muy lejos de Vallecas y acabamos recalando en Moncloa, donde finalmente tuvimos que aparcar el coche y coger el metro para llegar al concierto. El concierto estuvo bien, pero lo destacable fue la odisea para llegar a ver a la banda de Chris Martin y no la música en sí misma. Ya se sabe: a veces lo importante no es la meta sino el camino. Esa noche fue el caso.

Los que en estas últimas semanas hayan pasado al lado de lo que fue el Vicente Calderón habrán visto la última tribuna que quedaba en pie: a lo lejos podría pensarse que se trataba de un tenedor o de un peine gigante. Y después, nada: cascotes, polvo, cenizas… Madrid pierde uno de sus símbolos, que dejará paso a otra fisonomía y otro nombre: la operación Mahou-Calderón, una remodelación que transformará totalmente la zona y que ocupa una superficie total de 193.804 metros cuadrados. El Atlético de Madrid fue el primero en sacar al mercado los tres solares de los que era propietario. La última parcela fue adquirida por Ibosa.

Pero volvamos a los cascotes: lo último en demolerse, la llamada grada de preferencia, fue, paradójicamente, la última parte del estadio en construirse: en esa zona estaban las dependencias principales del estadio, las antiguas oficinas del club, el palco presidencial, los banquillos, la sala de prensa, el acceso y salida de los vestuarios. El Vicente Calderón se inauguró el 2 de octubre de 1966 y fue el estadio del Atlético de Madrid durante 51 años, hasta la temporada 2016/2017. A la campaña siguiente el equipo cambió su sede al Wanda Metropolitano. Píldora para los futboleros: el último partido de competición oficial que acogió el Calderón fue el Atlético-Athletic, con un resultado de 3-1.

A finales de 1958 se bendijeron los terrenos que iban a albergar el estadio, que posteriormente se comprarían tras el lanzamiento de unas obligaciones adquiridas en su mayor parte por los socios. En agosto de 1959 empezaron las obras. El estadio se iba a llamar Manzanares, por aquello de la cercanía del río, pero al final se denominó Vicente Calderón por el antiguo presidente del club, considerado como el mejor dirigente que ha tenido la entidad en su historia. El que fuera constructor y banquero hizo una importante contribución para la finalización de las obras. El estadio tenía su gradería compuesta por cuatro sectores (preferencia, lateral, fondo norte y fondo sur), divididos en dos niveles. Por cierto, y como curiosidad arquitectónica: en su diseño inicial se planeó la construcción de pasarelas que uniesen uno de sus laterales con la otra orilla del río.

El día de su debut, el recinto aún no se había terminado y se veían zonas de las gradas que estaban en obras. Quizás no lo sepan, pero en 1992 fue el primer estadio en recibir cinco estrellas, una puntuación que se otorga  sólo a los mejores estadios del mundo. En 1992, el estadio sufrió una aluminosis, una alteración que afectó a los hormigones de su construcción, en concreto al cemento aluminoso. El por entonces presidente del club, Jesús Gil, tuvo que cerrarlo para arreglarlo.

Pero el Vicente Calderón no solo ha sido estadio de fútbol, sino que el recinto ha acogido eventos de todo tipo a lo largo de su historia y no nos referimos solo a los bautizos multitudinarios de testigos de Jehová de los que testimonia la hemeroteca o a las carreras de Monster trucks. Por el Calderón han pasado grandes de la música como los Rolling Stones, Michael Jackson, Muse, Guns and Roses, Pink Floyd (en un concierto en 1988), Bruce, David Bowie, AC/DC, U2, Dire Straits, etc.

Y, ¿ahora qué? Ahora es el turno de otras cosas, recuerden que lo importante es el camino: “Estamos satisfechos por ver cómo las obras de demolición  y urbanización de todo el ámbito de Mahou-Calderón continúan con paso firme. Una vez finalizada la demolición del estadio, vamos a continuar con esos trabajos de transformación urbana, con la generación de una tapa que cubrirá la M-30 dando continuidad al gran proyecto Madrid río. Pero Mahou-Calderón es mucho más, no solo es vivienda, son nuevas dotaciones para el distrito y también parcelas de titularidad municipal donde construiremos vivienda pública. Esto es un trabajo de futuro, de transformación urbana, es un antes y un después que sin duda va a reflejar la evolución de la ciudad”, comenta Mariano Fuentes, concejal del área de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid.