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La ‘smart city’, el ‘proptech’ y el cambio social: las mujeres del ‘real estate’ debaten su futuro

El G20 femenino del negocio inmobiliario se da cita en Madrid para debatir sobre el futuro del sector. La ciudad inteligente, las nuevas tecnologías, los cambios sociales y la sostenibilidad son algunos de los temas que debatieron representantes de compañías como Colonial, Azora o Savills-Aguirre Newman en Madrid en el marco de la mesa de debate ‘El nuevo inmobiliario’, organizado por el Consorci de la Zona Franca y Woman Power.

Blanca Sorigué, directora general del salón Internacional de la Logística (SIL Barcelona); Anna Gener, presidente y CEO de Savills-Aguirre Newman Barcelona; Carmen Panadero, presidenta de Wires; Cristina García-Peri, directora de desarrollo corporativo y estrategia de Grupo Azora; Consuelo Villanueva, directora de instituciones y grandes cuentas de Sociedad de Tasación y Carmina Ganyet, directora general corporativa de Colonial, tomaron la palabra en el Hotel Hesperia de Madrid para hablar sobre el futuro del inmobiliario.

Panadero aterrizó en el debate el concepto de ciudad inteligente. “No sólo ciudades, sino edificios, ciudadanos… es la aplicación directa de la tecnología en el mundo inmobiliario, y es importante por su eficiencia pero también por la sostenibilidad del planeta”. “En 2050, el 80% de la humanidad vivirá en ciudades. Da igual lo grande que sea la ciudad, debe ser inteligente”, sostiene.

Villanueva ahondó en el inmobiliario y puso sobre la palestra la clave que está convirtiendo al inmobiliario en un sector más inteligente: el ‘proptech’. “Están muy incorporadas, pero aún tienen mucho que decir. Impulsan tu propio futuro y mejoran los procesos, que será clave”.

García-Peri, de Azora, dio un paso más y rompió una lanza a favor de la financiación y apoyo a este tipo de empresas tecnológicas. “Creo que el problema del ‘proptech’ en Europa es que está muy atomizado. La mayoría de estas empresa nacen en Estados Unidos, donde tienen un mercado enorme y la financiación está a la orden del día”, explica.

“En Europa es distinto y esto tiene que cambiar. Es muy importante que el sector privado de la oportunidad a estas compañía de probar su tecnología y ayudarles a que maduren, ya que tiene un impacto brutal”, explica García-Peri, que también apuesta por que “los grandes del sector montaran juntos una plataforma que financiara a estos emprendedores y que pudieran actuar en nuestros patrimonios”.

“Sería positivo para el inmobiliario español sin duda. Si queremos dar un salto cualitativo, no lo vamos a poder hacer uno a uno. Nos convertiríamos en ‘the place to go’ para cualquiera que tuviera una buena idea en Europa, nos la enseñaría, y nos beneficiaríamos de ello”, concluye.

Carmina Ganyet, de Colonial, aseguró que el cambio del inmobiliario pasa por la tecnología. “La transición es grande, y no tenemos capacidad de asumirlo: es imposible que ningún sector pueda interpretar toda la nueva tecnología que llega día tras día, y coincido en que no se logrará sin colaboración”, asegura. “Hay capacidad para soñar, para pedir que se desarrolle lo que siempre hemos querido, y creo que estamos en un momento maravilloso para el negocio inmobiliario”.

Coworking…¿hay burbuja?

Otro de los temas que más debate ha creado entre las ponentes han sido nuevas tendencias inmobiliarias como el ‘coworking’ y el ‘coliving’. Anna Gener ha explicado que “han irrumpido con una fuerza extraordinaria y siguen contratando y demandando más y más espacios, y cada vez es más difícil saciar su sed de nuevas ubicaciones”. “Han calado en la sociedad porque satisfacen la necesidad de la flexibilidad, y eso antes no estaba. Las tecnológicas no saben cuántas personas van a necesitar en seis meses o en un año… y esto les ayuda, ya que hasta ahora el real estate no tenía esta solución cubierta”, sostiene Gener, que también añade como punto a favor que “crean comunidad”.

Para Colonial, el ‘boom’ del ‘coworking’ responde a una “necesidad natural del sector inmobiliario y des sus clientes”. “Vimos hace dos años que no era una tendencia, era una evolución del negocio de las oficinas”, explica la directiva. “Nos dimos cuenta cuando rehabilitamos la antigua sede de Crédit Lyonnais en  Paris. Contaba con una ubicación excepcional y una renta de las más caras de la ciudad, si bien nuestra sorpresa fue ver como grupos como Facebook, que siempre han preferido abrir sus oficinas en campus en la periferia, quería instalarse ahí” sostiene Ganyet. “Es la retención de talento y la flexibilidad, y eso es lo que te da el ‘coworking’”, sostiene.

En cuanto al ‘coliving’, Panadero asegura que “es la revolución de los espacios de trabajo llevado a la vivienda”. “Hay nuevas formas de vivir. Con espacios y servicios compartidos, una comunidad. Soluciones habitacionales para nuevos modelos de familia”, dice la directiva, aunque le da una vuelta de tuerca al concepto: “el modelo mixto de negocio es la clave. Gente que trabaja en ‘coworkings’ de los ‘colivings. El concepto se está creando ahora y hay mucha evolución por delante”.

Pero no todo son palmaditas en la espalda para el ‘coworking’. La directiva de Azora se muestra algo más escéptica con el modelo.  “En el punto de la flexibilidad que ofrece frente al ladrillo tradicional soy menos optimista:  el inmobiliario ha atraído mucho dinero por ofrecer a los inversores activos que atraen a los inquilinos a largo plazo. El ‘coworking’ pone en entredicho esto. Los inversores están empezando a analizar que, si una empresa tiene un porcentaje elevado alquilado a empresas de ‘coworking’, la valoración del activo baja, y penaliza su inversión”, sostiene. “En la City londinense, gigantes como WeWork empieza a tener problemas para alquilar edificios por este hándicap y están empezando a comprar”, concluye.