Información sobre vivienda y economía

Banco de Inglaterra: el precio de las casas puede bajar más del 30% si no hay acuerdo para el Brexit

Sede del Banco de Inglaterra / Foto: Pixabay
Sede del Banco de Inglaterra / Foto: Pixabay
Autor: Redacción

El Banco de Inglaterra dibuja un futuro negro para el mercado británico si finalmente no hay acuerdo sobre el Brexit.

Quedan pocas semanas para que Londres y Bruselas lleguen a un punto común sobre la salida de Reino Unido del engranaje europeo, que se hará efectivo a partir del 29 de marzo de 2019, ya que las condiciones deben ser ratificadas tanto por los legisladores británicos como por la UE. De momento, no hay garantías de que las partes alcancen un acuerdo, y cada vez hay más voces que alertan de las consecuencias que tendría este escenario para el país.

Si hace unas semanas el Gobierno de Theresa May decidió resumir el impacto de un Brexit desordenado para el comercio, las inversiones y las personas, ahora lo ha hecho el Banco de Inglaterra.

Según el gobernador del regulador financiero británico, Mark Carney, la falta de acuerdo podría, en el peor de los escenarios, hundir el precio de la vivienda en Reino Unido e incrementar el paro con fuerza. Unas consecuencias que, como ha alertado el propio Carney, podrían suponer un colapso financiero similar al que provocó la quiebra del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers hace una década.

En concreto, el Banco de Inglaterra cree que el precio de la vivienda en Reino Unido podría desplomarse entre un 25% y un 35% (es decir, reducirse hasta en una tercera parte), y que la tasa de desempleo podría incrementarse con fuerza hasta situarse en dos dígitos. Actualmente, el país registra una de las tasas más bajas de la UE (en torno al 4%) y la más reducida que vive el mercado británico en más de cuatro décadas. Por tanto, su desempleo es cuatro veces más reducido que el de España.

Además, el regulador de la banca alerta de que el Brexit sin acuerdo podría paralizar los transportes entre el país y el resto de la UE (incluyendo el transporte aéreo y el tren Eurostar), incrementaría los tipos de interés hipotecarios, reduciría el valor de la libra frente a otras divisas internacionales y complicaría las relaciones comerciales y empresariales con los demás países comunitarios.

Suma y sigue, porque también tendría otras consecuencias como que el roaming telefónico dejaría de estar garantizado (los británicos pagarían más caras las llamadas al salir del país) y dificultaría la homologación de licencias con el resto de la UE, como por ejemplo las de conducir.