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Detroit, Cleveland o New Orleans: ejemplos de grandes urbes de EEUU que se vacían

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Autor: Redacción

La pérdida de población de las ciudades del Medio Oeste estadounidense lleva siendo un goteo continuo desde los años 50 del siglo pasado. Seis de las 16 mayores ciudades del país han perdido más de la mitad de sus habitantes, entre ellas Cleveland, Detroit, Saint Louis o Nueva Orleans. La apertura a una mayor inmigración para ‘repoblarlos’ podría ser su único salvavidas.

La situación de estas grandes ciudades pasa por momentos delicados. A las bajas tasas de natalidad se unen la pérdida de población con capacidad de trabajar que decide mudarse a otras ciudades de la costa este o, incluso hacia el oeste. Las fuertes inundaciones de la última década han hundido la economía agraria de la zona, sustento para la mayoría de la población del lugar.

Pero incluso las zonas con menos dependencia del sector primario para su economía tienen problemas para aumentar la población y atraer a nuevos talentos de otras zonas del país, o para que los más jóvenes comiencen su vida profesional en estas ciudades.

Por lo general, la región del Medio Oeste está estancada con un bajo crecimiento demográfico. Seis de las 16 ciudades más grandes de EEUU en 1950 han perdido más de la mitad de sus poblaciones: Buffalo, Cleveland, Detroit, Nueva Orleans, Pittsburgh o St Louis.

Además de atraer talento de otras ciudades del país, la región necesita saber cómo cautivar al polo de inmigración extranjero. Sin inmigración, las perspectivas demográficas del Medio Oeste son terribles. Para sus universidades, el sistema de salud, las granjas y plantas empacadoras de carne, los inmigrantes son cruciales. En el Estado de Illinois, por ejemplo, el 18% de todos los trabajadores nacieron en el extranjero. Entre los trabajadores de tecnologías de la información, la tasa sube al 27%. Entre los médicos y cirujanos llega al 32%. En otros estados del Medio Oeste como Michigan y Ohio, los números también son altos.

El Medio Oeste solía ser una puerta de entrada atractiva para los inmigrantes. La población nacida en el extranjero ha aumentado, pero menos que en las regiones costeras. En 1970, en solo un estado de la región, Illinois, más del 5% de los residentes eran nacidos en el extranjero. Según el último censo, de 2010, había aumentado al 14% en Illinois, al 7% en Minnesota y al 6% en Michigan. Estas cifras, 10 años después, son probablemente más altas ahora. La diversidad ha hecho maravillas por el espíritu empresarial, las pequeñas empresas y los centros urbanos más animados.

La mayor amenaza para el Medio Oeste es que se aleja de los demás. La política nacional bajo la presidencia de Donald Trump está ahogando los flujos de entrada de extranjeros, lo que podría costarle caro a la región. Además, los efectos de covid-19 en la migración solo están haciendo empeorar las cosas.

Las universidades del Medio Oeste necesitan estudiantes y personal extranjeros, al igual que las grandes empresas buscan talento desde cualquier lugar. Ciudades como Chicago, Minneapolis y Pittsburgh se consideran abiertas, acogedoras y diversas. Los mandatarios locales de estas ciudades de EEUU solo necesitan mirar el auge de Toronto (Canadá) de cómo una mayor inmigración impulsa el crecimiento de una urbe.