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Alemania sopesa instaurar la jornada laboral de cuatro días por semana para evitar despidos por el covid

Gtres
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Autor: Redacción

La crisis del coronavirus y la incertidumbre sobre cómo garantizar el empleo son denominadores comunes en las economías desarrolladas, incluso en Alemania. En la locomotora europea ya se está debatiendo una fórmula para mantener los puestos de trabajo que pasa por reducir la jornada de trabajo semanal a cuatro días. Un cambio en el que hay consenso entre Gobierno, oposición y sindicatos a nivel teórico, aunque existen dudas sobre cómo se debe articular la medida y cómo afectará a los salarios.

La idea parte de IG Metall, el mayor sindicato germano, que busca cómo defender el empleo en el sector industrial, cuyos problemas y necesidad de cambios estructurales se han visto agravados por la crisis del covid-19.

El organismo, que representa a más de dos millones de trabajadores, propone reducir la jornada de cinco a cuatro días, con 28 horas (siete diarias) con un doble objetivo: evitar despidos masivos y reducir el gasto público vía ayudas directas a las empresas para mantener el empleo.

Y lo cierto es que la medida no es nueva en el mercado laboral alemán, ya que en el pasado se han adoptado medidas similares para salvaguardar el empleo en momentos de crisis. Unas medidas de las que se han beneficiado gigantes como Volkswagen, Daimler, Bosch, Adidas, ThyssenKrupp o Lufthansa.

Por su parte, el Ministerio de Trabajo ve con buenos ojos la propuesta del sindicato, pensada de momento solo para el sector industrial (que representa en torno al 30% de la economía germana) y siempre que cuente con el beneplácito de las empresas. Por tanto, sería necesario el consenso de los agentes sociales para aplicar la reducción.

Algunos partidos de la oposición también estarían dispuestos a apoyar el cambio de jornada. De hecho, algunas formaciones de izquierdas como Die Linke apuestan por implementar una jornada de 30 horas semanales, lo que, en su opinión, permitiría repartir mejor el empleo en el país.

Ahora bien, a pesar de que a grandes rasgos existe un consenso, lo cierto es que también hay dudas sobre cómo se articularía la jornada laboral de cuatro días. Por ejemplo, y ante el recorte de los salarios que supondría el paso a 28 horas a la semana, el sindicato mayoritario pide la creación de un complemento salarial público que evite en parte la pérdida de capacidad adquisitiva de los trabajadores.

Con todo, Alemania no es el primer país que ha puesto sobre la mesa el debate sobre la reducción de la jornada laboral a cuatro días. Finlandia ya estuvo estudiando la propuesta, aunque finalmente no salió adelante, mientras que en España hay algunos partidos como Más País y autonomías como la Comunidad Valenciana que están a favor del cambio.