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Salvar lo salvable

mikel echavarren, consejero delegado de irea
Autor: mikel echavarren - irea

Artículo escrito por mikel echevarren, consejero delegado de
Irea

Comenzamos el último tramo del año 2011 bajo un entorno de general desánimo y pesimismo que, en el sector inmobiliario, se acentúa hasta límites insospechados. Llevamos cuatro años de crisis desde el estallido de las hipotecas subprime en agosto de 2007 y para las empresas supervivientes no hay perspectivas cercanas de que esta situación mejore

En estos años han caído muchas empresas del sector y muchas más se han sostenido, tambaleándose financieramente y ganando tiempo para continuar en marcha. Desgraciadamente el tiempo de la recuperación sigue quedando muy lejos y ya no existe mucho margen para seguir demorando lo inevitable

En este período de negociaciones y renegociaciones de la deuda financiera, los empresarios inmobiliarios supervivientes han ido poniendo a disposición de bancos y cajas su tesorería primero, sus activos más tarde y en no pocos casos sus bienes personales presentes y futuros. A cambio han obtenido una tregua, no la paz. Tregua acompañada de incremento de diferenciales de imposible pago y de una sequía general de financiación

Bancos y cajas de ahorro han contribuido a que muchas empresas inmobiliarias todavía estén vivas, pero sin actividad relevante más allá de la liquidación de sus activos. Sus deudas son, en la mayoría de los casos, de imposible pago salvo con la entrega de las garantías, incluyendo en muchos casos quitas. Todo el sector lo sabe, el inmobiliario y el financiero

A pesar de ello, las estrategias de las entidades financieras respecto a sus clientes promotores siguen siendo muy parecidas a las que han aplicado desde 2007. Obtener la máxima liquidez posible y el máximo de garantías, en el corto plazo, de negocios que no generan márgenes y están heridos de muerte

Si la crisis dura tres años más, escenario no poco probable, la inmensa mayoría de los activos todavía en manos de los promotores, se traspasarán a los balances de las entidades financieras. A riesgo de parecer cenizos, hay muchas posibilidades de que lo peor todavía esté por venir, en cuanto a adjudicaciones de activos inmobiliarios para las entidades financieras

No creemos que la estrategia de dichas entidades cambie en los próximos meses. La prioridad seguirá siendo conseguir dinero, el poco que quede, y garantías, y evitar el máximo volumen de descalabros contables a corto plazo

Frente a las expectativas de una prolongada situación de más de lo mismo, los empresarios inmobiliarios deben tratar de hacer algo distinto. No deberían tratar sólo de ganar tiempo para morir de inanición tarde o temprano, sino evaluar qué hay que hacer para salvar el máximo posible de su actividad y de sus activos

Hace cuatro años ayudábamos a nuestros clientes a resistir la tormenta perfecta. Sin expectativas de que salga el sol a medio plazo, es el momento de evaluar qué se puede poner a salvo y cuál es la mejor estrategia de salvaguarda de su actividad post crisis. Que la refinanciación ayude al cumplimiento de estos objetivos y no constituya un fin en si misma

Mikel echevarren, consejero delegado de irea, firma especializada en el asesoramiento financiero y estratégico a compañías del middle market español, con gran especialización en el sector inmobiliario y hotelero

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