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Una de cada cuatro empresas que nacen en España pertenece al sector inmobiliario y de la construcción

Autor: Redacción

Artículo escrito por Bruno Pérez, colaborador de idealista news

Por primera vez desde que estallara la crisis allá por el año 2008, las estadísticas oficiales empiezan a mostrar indicios de que el maltrecho tejido empresarial español comienza a recomponerse. En lo que va de año, el censo de empresas controlado por la seguridad social –que incluye, a grandes rasgos, todas las que tienen en plantilla al menos un trabajador dado de alta en los registros públicos- se ha ensanchado en más de 45.000 sociedades, lo que supone un crecimiento como no se veía en los últimos seis años

La primera consecuencia de este movimiento expansivo ha sido que el tejido empresarial español ha logrado recuperar el tamaño perdido durante los últimos dos años. En junio de 2014, el número de empresas dadas de alta en el régimen general de la seguridad social era de 1.423.550. La última vez que había alcanzado esa cifra fue en junio de hace dos años

Pero la información que nos proporcionan los registros tiene también la virtud de permitirnos un análisis bastante preciso del perfil sectorial de la incipiente recuperación por la que parece caminar la economía española. Y desde esa perspectiva las noticias son particularmente buenas para el sector de la construcción y para el de los servicios, singularmente para el de los servicios asociados al sector turístico

Construcción y turismo

Cerca de una cada cuatro nuevas empresas que se ha consolidado en el censo empresarial actualizado mes a mes por la seguridad social opera en el sector de la construcción o en sus inmediaciones. El número de empresas dedicadas a la construcción de edificios en España se ha incrementado en cerca de 4.000 en lo que va de año y ha escalado hasta 54.539

Este impulso ha provocado también el resurgimiento de la industria auxiliar, todas esas empresas dedicadas a sondeos de terrenos, montaje de instalaciones eléctricas, fontanería, revestimientos, acristalados y todo tipo de actividades en torno a la edificación, que sufrieron extraordinariamente el estallido de la burbuja inmobiliaria, con la desaparición de cerca de 20.000 empresas, y que en 2014 –al calor de la reactivación económica y de medidas de estímulo como las tarifas planas para nuevos autónomos y para la contratación fija– ha visto la creación de más de 5.000 nuevas empresas

Ese nuevo impulso ha llegado también al sector de la intermediación inmobiliaria. Los datos de la seguridad social reflejan la creación de más de un millar de nuevas sociedades en España dedicadas a este negocio sólo en 2014

Otro indicio que invita al optimismo tanto sobre el presente como sobre las expectativas futuras del sector es el comportamiento del censo empresarial en el segmento de servicios a edificios, en el que se encuadran las empresas de limpieza, de mantenimiento de inmuebles o de jardinería. 1.356 empresas más se han consolidado en lo que va de año en este sector que, al cabo, no deja de ofrecer un servicio de carácter estructural

El otro gran vector de actividad que se adivina en la evolución del censo empresarial durante la primera parte del año es el turismo. En los seis primeros meses de 2014 la oferta de bares, cafeterías, pubs, puestos de comida y restaurantes existente en España se ha incrementado en más de 16.000, mientras que el número de sociedades dedicadas a servicios de alojamientos (hoteles, hostales, posadas, casas rurales, albergues…) ha aumentado en 2.795

Las favorables expectativas en este ámbito han animado también al segmento comercial, dónde han irrumpido 3.500 nuevas empresas; y al del entretenimiento, que ha visto la constitución de 1.189 nuevas sociedades

Cambio de modelo

¿Salimos de la crisis con un entramado empresarial y un modelo económico diferente? Es posible que todavía sea pronto para evaluarlo, pero si tomamos como referencia el año 2012 se aprecian algunos movimientos significativos

El más llamativo es la pérdida de peso del sector constructor e inmobiliario. La incipiente recuperación antes mencionada no evita que a día de hoy haya cerca de 20.000 empresas menos en el sector de las que había a mediados de 2012, cuando el mismo ya había experimentado una poda espectacular durante los meses anteriores

El tejido empresarial es más débil también en prácticamente todo el sector industrial. Apenas algunas industrias extractivas y decididamente la de la alimentación, que explica buena parte de la pujanza exportadora del país en los últimos años, han tenido una evolución positiva en los últimos dos años. El resto no sólo ha perdido peso respecto a 2012 sino que no ha mostrado indicios de recuperación hasta ahora

¿Qué sectores parecen querer ganar el futuro? ¿En qué ámbitos se detecta mayor efervescencia empresarial? En primer lugar, el turístico, pero también otros ámbitos menos evidentes que vienen mostrando signos de un creciente poderío en los últimos meses: agricultura y ganadería, industrial del cuero y el calzado, reparación de instalaciones, maquinarias y vehículos, actividades de descontaminación y, sobre todo, dos segmentos especialmente pujantes: los servicios de consultoría informática, que ha crecido más de un 10% en los últimos dos años; y la asistencia en establecimientos residenciales a tercera edad, personas con discapacidad, enfermos mentales, drogodependientes…