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Los 7 brutales abusos que los vecinos cometen con las plazas de garaje

Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

¿Tienes una plaza de garaje? Entonces seguro que te suenan estos abusos cometidos por tus vecinos o, seamos sinceros, por ti mismo. Toma nota.

1.- Aparcar en la plaza del vecino. Resulta que te vas unos días de vacaciones, y al volver te encuentras tu plaza ocupada. Y tu vecino se explica: “Hombre, como dijiste que te ibas 15 días y has venido antes…”. A este señor hay que decirlo que ha cometido un delito: invadir una propiedad privada. Por cierto, la policía no podrá desalojarlo porque para entrar en una propiedad privada se necesita una orden judicial.

2.- Hacer la compra y descargar el coche. Muchos vecinos tienen la manía de aparcar su vehículo en la plaza de otro, junto a la puerta del ascensor. En ese momento llegas con tu coche, y encima tienes que esperar a que termine. Lo mismo que el anterior, eso es un delito.

3.- Meter las motos. El número de vehículos que se puede aparcar por cada plaza viene establecido por los estatutos de la comunidad, o por los permisos de vado del ayuntamiento. Si especifica que es solo un vehículo, no deberían entrar más. Nada de moto adicional. Ante esto, hay abogados que afirman que la plaza es una propiedad a disposición del propietario y puede hacer lo que quiera mientras no obstaculice otras plazas. 

4.- Los trasteros enormes. Hay vecinos que no usan vehículo y deciden transformar su plaza de garaje en un trastero. Eso es ilegal porque una plaza de garaje es para aparcar vehículos. El ayuntamiento podría multar a la comunidad por convertir una plaza en un trastero. Si los estatutos de la comunidad lo permiten, se podrían admitir obras menores en la plaza.

5.- Comprar un coche que no cabe. Quizá para demostrar su poder económico, hay vecinos que compran coches que son más grandes que la plaza que ocupan. Resultado: el morro del coche sobresale y los vecinos tienen que hacer maniobras para pasar delante. La otra versión es que no se pueden abrir las puertas porque el vehículo es tan ancho, que roza con los otros y los raya.

6.- Entrar por la vía contraria. Para ahorrar tiempo (la verdad, unos segundos) hay conductores que al entrar en el garaje, toman la vía contraria a la circulación para aparcar antes en su plaza. Incluso en los garajes, la circulación va en un sentido lógico.

7.- Usar los espacios comunes. Algunos vecinos observan sitios desocupados que no son plazas de garaje, pero piensan que allí cabe perfectamente su moto (o su Smart), y entonces meten su vehículo sin más dilaciones. O sea, piensan que es gratis. No se pueden usar las zonas comunes para garaje.

Nota: las compañías de seguros suelen asegurar un coche por plaza. Si hay más de un vehículo, solo uno de ellos estará asegurado en caso de siniestro.