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La absurda ‘pelea’ por construir la casa más pequeña del mundo

vivir en una minicasa
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

¿Cuántos metros cuadrados son necesarios para vivir? Los arquitectos parecen haberse planteado el reto de responder a esta pregunta en los últimos años con sus propias creaciones. Algunos expertos señalan que se puede vivir en un espacio de unos 35 m2 que forme parte de una vivienda no aislada, y hay quien va más allá y se empeña en construir casas portátiles de unos 25 m2 que podemos comprar por internet. 

Los  más ambiciosos quieren a toda costa apodar a su construcción como la más pequeña del mundo. Es el caso del estudio Kitoko, que diseñó en París el apartamento conocido de menos dimensiones: 8 m2 que albergan un lavabo, una ventana, una cocina, un baño y un espacio para dormir sobre un armario

Ahora bien, ¿es realmente esta edificación la más pequeña del planeta? Aunque parezca increíble, en realidad hay construcciones de un tamaño aún menor.  Un grupo de investigadores y diseñadores de Londres y Múnich crearon hace unos años Micro Compact Home, un cubo con una superficie de 7 m2 ideado para dos personas bajo la filosofía del 'menos es más'. 

Optimizada al máximo, en el interior hay una litera con dos camas, una mesa, un mueble de cocina, una televisión y un cubículo con un baño y una pequeña ducha. Un helicóptero puede trasladar esta vivienda, en la que el metro cuadrado no sale precisamente barato: el coste de este cubo es de 38.000 euros.

  Micro casa

Su innovador diseño, que permite integrar tal cantidad de mobiliario en tan poco espacio, ha hecho que sus creadores ganen más de un premio de arquitectura, pese a que más de uno sentiría claustrofobia si tuviera que vivir aquí.  

Sin embargo, hay un hogar  en la localidad de Conwy, en Gales, más antiguo y aún más pequeño que esas residencias en forma de cubo. Se trata de la Quay House que, con sus 3,05 metros de largo y sus 1,8 de ancho, es la casa más pequeña de Reino Unido. 

Se construyó en el siglo XVI y estuvo habitada durante 400 años. Eso sí, actualmente nadie tiene que sufrir el calvario de vivir en ella: tan solo los turistas la recorren actualmente durante unos segundos para admirar su pequeño tamaño.

Una de las viviendas más pequeñas del mundo  

No obstante, hay hogares habitados de un tamaño similar al de la Quay House, aunque por necesidad. En Estados Unidos, cada vez se construyen más estructuras diminutas para dar cobijo a las personas sin hogar. 

Hay quien incluso está ya predicando con el ejemplo. Es el caso de Jeff Obafemi Carr, un pastor de Nashville (Tennessee), que decidió abandonar temporalmente a su mujer y sus cinco hijos para vivir en una casa de 5,5 metros cuadrados. Carr creía que este tipo de construcciones podrían ser una solución para aquellos que no tienen dónde dormir así que, ni corto ni perezoso, se marchó a vivir a este hogar sin baño y sin cocina

Después de dos meses residiendo en ella, ha recaudado 67.000 dólares (unos 60.000 euros) para construir otras seis viviendas similares en las que habitan los que más lo necesitan, que pueden ducharse en la iglesia.

Sin embargo, otros amantes de las residencias minúsculas se decantan por ellas sin ninguna necesidad de hacerlo. Es el caso de Jeff Wilson, un profesor de Ciencias Ambientales de la Universidad de Huston-Tillotson en Austin (Texas), apodado en esa localidad como el profesor Contenedor

Wilson comenzó a reflexionar sobre el futuro y se preguntó cómo serán las viviendas cuando seamos 10.000 millones de ciudadanos del mundo. Así que comenzó The Dumpster Project, una iniciativa por la que decidió vivir durante un año en un contenedor de basura de 3,3 m2 provisto con paneles solares.  Como es lógico, en esta gran caja metálica cabía tan solo una cama y algunos enseres personales.

 

Wilson jamás ha afirmado que su casa, si es que se ese contenedor se puede considerar como un "edificio para habitar" según la definición de la Real Academia Española, sea la más pequeña. De hecho, no lo es.  El diseñador laosiano-alemán Van Bo Le-Mentz se empeñó en crear la morada más pequeña del mundo en 2012, 1SQM House. 

Un diminuto hogar de madera en el que no podemos tumbarnos estirados: tan solo mide un m2. Lo más cómodo es por tanto colocar esta vivienda de tan solo 40 kilos en posición vertical (tiene dos metros de alto) y usarla para trabajar con un ordenador (portátil, obviamente).  

Todos podemos disfrutar de esta casa 'do-it-yourself' por poco dinero: solo nos tendremos que gastar unos 250 euros en madera para construir la caja, más pequeña que un féretro  y provista de mamparas acrílicas para que no nos agobiemos dentro. Acoplando unas ruedas, en un día podremos tener listo este recinto transportable. En Berlín se puede alquilar por 10 euros al día. 

Pese a que esta sí se considere la construcción más pequeña del mundo, algunos están dispuestos a decir que su casa ostenta ese honor con tal de sacar rédito de ello. Al contrario  que Van Bo Le-Mentz, que animó a todos los que quisieran a construirse su cubículo, los dueños de una casa de Barnsbury en Reino Unido la pusieron en venta por la escalofriante cifra de 275.000 dólares (350.000 euros) con la excusa de que la construcción era la más pequeña del mundo.

Sin embargo, los 16,44 m2 hacen que esta vivienda, en la que el váter está dentro de la ducha, no sea la  más diminuta, si bien podría considerarse como una de las más pequeñas habitables.

 

La batalla por tener la casa más pequeña se repite en el caso de la más estrecha. El año pasado, una pareja puso en venta su casa en Escocia por 85.000 libras (109.000 euros), afirmando que era la más estrecha del mundo. 

Pese a que solo mide 1,1 metros de ancho, The Wedge, esta  morada en forma de cuña de queso, no es la más angosta. El Premio Guinness de los Récords  lo batió en 2012 una casa de Varsovia ideada como una instalación artística de tan solo 92 centímetros de ancho en su parte más estrecha y 1,5 metros en la más ancha.

  

Ninguna ventana de esta casa se puede abrir, aunque en ella hay una habitación, una cocina, un baño y una zona de descanso. Situada entre dos edificios construidos anteriormente, en esta vivienda de dos pisos, con una superficie total de 14 m2, residió el escritor israelí Etgar Keret, cuyos antecesores murieron tras la invasión alemana de Polonia en 1939. Jakub Szczesny, el diseñador, quiso precisamente vincular un edificio anterior al Holocausto con una nueva construcción  al crear esta singular estructura triangular. 

Como puede comprobarse, hay todo tipo de motivos para crear casas minúsculas, aunque la 1SQM House es considerada la más pequeña del mundo en la que cabe una persona. Otro tema es si se puede considerar una vivienda o no a un recinto en el que uno apenas puede moverse.