Información sobre vivienda y economía

Necesitas el 10% de tu salario durante 12 años solo para pagar la entrada de un piso en Madrid

El acceso a una vivienda sigue suponiendo horas de trabajo y mucha calculadora. Para un trabajador en Madrid que está pensando en comprar casa con un sueldo medio de 1.350 euros/mes, necesitaría ahorrar el 10% de su salario durante 12 años para lograr reunir el 10% de la entrada de un piso en la capital. Según JLL, es una de las cifras más bajas para un asalariado medio en las principales ciudades europeas, con Londres (26 años), París (22) y Roma (20) como las capitales más caras para acceder a un préstamo.

Para un trabajador con un sueldo medio de 1.350 euros al mes que trabaje en Madrid le toca hacer cálculos y tener paciencia si quiere acceder a una vivienda en propiedad. Según un estudio elaborado por la consultora JLL, para que este asalariado sigue teniendo un nivel de vida normal, debe ahorrar el 10% de sus ingresos pensando en pagar la entrada para a una casa tipo, zona vivienda de alrededor de 50 m2 y un dormitorio en el centro de la capital, durante los próximos 12 años.

Aunque parezca una cantidad de años con una perspectiva a largo plazo, toca consolarse con que la capital española es una de las ciudades donde es más accesible alcanzar la entrada para comprar casa. Según el estudio de JLL, en otras urbes europeas el plazo para lograr ese 10% se alarga a más de 20 años en Londres (26 años), París (22) o Roma (20).

La capital británica es un claro ejemplo de cómo los salarios han crecido a distinto ritmo que los precios de los inmuebles. Una brecha que ha crecido en la última década, mientras el aumento de los salarios para los residentes en Londres se ha situado en un 15% desde 2005, el precio medio de los inmuebles prácticamente se ha duplicado, con subidas del 92%.

París es la segunda ciudad en la que más tiempo hay que ahorrar para reunir la entrada para una vivienda con algo menos de 22 años. Completa la terna de ciudades más caras Roma, con una media de 20 años de ahorro.

Sin duda, la recesión mundial ha desempeñado un importante papel en esta tendencia ya que, desde la crisis internacional, el crecimiento de las nóminas no ha podido igualar la notable alza de los precios de las viviendas”, afirmó Philip Wedge-Bernal, analista de estudios residenciales para la región EMEA de JLL. “En el caso de Londres, además, esta creciente brecha de asequibilidad podría poner en peligro más pronto que tarde el estatus de Londres como capital de facto del mundo, a menos que se construyan viviendas nuevas en la capital para combatir este efecto. Es posible que la flor y nata se vea tentada por las alternativas que ofrecen otras grandes ciudades europeas”, concretó.