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La receta para aumentar la oferta de pisos en alquiler y frenar la subida de precios

Autor: Redacción

Ante los planes del nuevo Gobierno de mejorar el alquiler de vivienda y controlar los precios, Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, considera que “hay una serie de medidas que por un lado aumentarían la oferta de calidad y por otro ayudarían a frenar la subida de precios, que sería muy interesante que el equipo de Pedro Sánchez tuviera en cuenta.

En primer lugar, debería agilizar la recuperación de la vivienda en caso de impago, que básicamente consistiría en actualizar los plazos de la Ley de desahucio express que aprobó Zapatero en su segunda legislatura, así como mostrar tolerancia cero con la ocupación.

También sería positivo que el nuevo Ejecutivo recuperase la desgravación fiscal a inquilinos que derogó Rajoy, y que aportó tanta transparencia al mercado. Los inquilinos, al desgravarse su alquiler, sacaron a la luz miles de contratos. Además, podría ofrecer un tratamiento fiscal igualmente beneficioso para los propietarios”

Encinar también propone “recuperar el plazo de 5 años en los contratos modificado por Rajoy, pero sin forzar a los propietarios a estar sujetos a prórrogas forzosas y facilitar la introducción de viviendas vacías en el mercado del alquiler dando ayudas fiscales a los propietarios para que las reformen si las ponen en alquiler”.

Entre las medidas que sugiere el directivo se encuentran “incentivar un entorno de estabilidad y confianza en el mercado del alquiler. Muchos propietarios pueden “echarse atrás” en su intención de alquilar ante globos sonda que pongan en riesgo la seguridad de sus viviendas” y las ayudas fiscales para inquilinos discapacitados, mayores de 65 años o en situación de exclusión social.

Pero si para Encinar hay algo a evitar, es “la tentación de aplicar las medidas que a partir de 2015 se implantaron desde los ayuntamientos de París y Berlín para limitar el precio de los alquileres. La experiencia en ambas capitales ha sido nefasta y de hecho en París ha sido derogada y en Berlín no ha funcionado”.