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El fundador de Marco Aldany sigue apostando por el inmobiliario y busca socio para su negocio de ‘coliving’

Fuente: MiCasaInn
Fuente: MiCasaInn

De las peluquerías a la vivienda compartida. Uno de los fundadores de la cadena de peluquerías Marco Aldany refuerza su apuesta por el inmobiliario y, tras su negocio de residencias de estudiantes MiCasaInn, sube su apuesta con la búsqueda de socios para desarrollar una compañía de ‘coliving’ en Madrid. Tal y como ha explicado Alejandro Fernández-Luengo a idealista/news, la empresa ya cuenta con tres edificios en el centro de la capital que podría destinar a esta actividad, si bien quiere un socio financiero para crecer en toda España.

Esta nueva aventura en el negocio del ‘coliving’ llegará en forma de spin-off. “Tras posicionarnos con MiCasaInn como una de las principales empresas especializadas en vivienda para estudiantes de España, creemos que el paso natural es pilotar un proyecto para que estos jóvenes que acaban de estudiar y se incorporan al mundo laboral puedan seguir con nosotros”, asegura Fernández-Luengo.

En la actualidad, la compañía cuenta con una cartera de activos en la que ha invertido más de 50 millones de euros en ‘stand-by’ a la espera de lanzar este proyecto. Un edificio en plena Plaza de Canalejas de 4.500 m2, otro en Puerta del Sol con 7.000 m2 y un tercero en Chueca podrían convertirse en los primeros ‘colivings’ del grupo una vez se lance esta nueva marca.

“Ahora nos encontramos ultimando los detalles y en la búsqueda de socios financieros que quieran participar en el proyecto y que nos ayuden a desarrollarlo con capital”, asegura el directivo. “Nosotros nos encargamos de la gestión y el ‘know how’ adquirido durante casi diez años liderando MiCasaInn”, sostiene.

Marco Aldany como germen

“MiCasaInn nació del mismo modo que nacerá nuestra marca de coliving, por necesidad”, explica Fernández-Luengo. El directivo explica que la compañía se creó para hospedar a los estudiantes de la división de belleza que tiene el grupo (Marco Aldany, por ejemplo). “Fue una pura casualidad operativa que terminó por convertise en un negocio para nosotros”, sostiene.

La primera residencia de MiCasaInn abrió sus puertas en Fuencarral, dejando claro que el objetivo de la marca no era ser una residencia de estudiantes, sino “un hotel para estudiantes”. “Queríamos alejarnos de la típica vivienda para estudiantes que está al lado de las universidades: cuando te vas a una ciudad que no es la tuya a estudiar (el 75% de los clientes son internacionales) quieres vivir en el centro”, explican.

Con esta filosofía, MiCasaInn cuenta ya con 900 camas en Madrid, ubicadas en zonas como Moncloa, Malasaña o zonas como Atocha o Sol. Ahora mismo, la compañía cuenta con 1.200 camas en producción. Con Barcelona, con barrios como Gràcia, en su punto de mira, MiCasaInn ya ha invertido más de 150 millones de euros en la compra de activos para su posterior rehabilitación y puesta en el mercado. Ahora mismo, la compañía trabaja en la puesta en marcha de sus primeras residencias, ubicadas en Valencia, en un edificio que compró a Altamira, o en Málaga, donde abrirá una residencia en el centro de la ciudad.

Alianza con Urbania

En 2017, la compañía firmó una alianza con Urbania que comprendía el desarrollo de 2.500 camas en los próximos dos años. Con este plan, que se encuentra actualmente en desarrollo, esperan armar una cartera final de 4.000 camas, que les posicionaran como uno de los principales propietarios y operadores de residencias de estudiantes en nuestro país. 

Urbania se fijó en MiCasaInn después de dos años estudiando el mercado internacional de residencias de estudiantes en EEUU y en Europa. Capitaneada por Tomas Gasset, CEO de la promotora y socio fundador, Alberto López y Mark Farber, los tres directivos, veteranos del sector, se centraron en la promoción residencial en la Costa del Sol entre 2000 y 2008.

Posteriormente, el exilio forzoso durante los años de la crisis del ladrillo en España les llevó a dar el salto a Brasil, donde han desarrollado con éxito dos barrios y vendido 2.200 unidades. 

A su vuelta, en 2013, se adaptaron al nuevo modelo de negocio de las promotoras en España y firmaron alianzas con tres fondos internacionales para desarrollar varios proyectos residenciales. Pero la firma quería diversificar su negocio y para ello apostó por las residencias de estudiantes.

El objetivo de esta ‘joint venture’ pasa por situarse como el primer propietario y operador de residencias de estudiantes urbanas en España, “ya que el resto de principales operadores tradicionales son residencias en campus universitarios y muchas de ellas concesiones”, sostienen desde la compañía.