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Casas modulares: así es por dentro una vivienda industrializada

Las viviendas industrializadas son el presente y futuro de la construcción. Un claro ejemplo de esto es la hoja de ruta que ha tomado una de las grandes promotoras de España, Aedas Homes, que ha apostado por construir casas modulares en fábricas y, según ellos, el resultado ha sido más que exitoso.

La primera promoción con la que la firma se ha lanzado a la industrialización es Merian, en Torrejón de Ardoz, Madrid. Está compuesta por 10 chalets, de tres pisos, que van de los 197 a los 210 m2 y de tres a cuatro dormitorios. El precio oscila entre los 390.000 a los 425.000 euros. Aedas confirma que ya se ha vendido el 80% del proyecto y que en verano se entregarán las llaves.

“Son viviendas industrializadas porque se construyen en fábricas bajo estrictos procesos industriales. En concreto, la promoción Merian ha sido fabricada bajo la técnica de vivienda modular, es decir, se han construido módulos tridimensionales para después trasladarlos a la parcela y montarlos”, explica Ángel Fernández, gerente de Industrialización de Aedas Homes.

“Se trata de transformar un proceso de ejecución secuencial de actividades (movimiento de tierras, cimentación, estructura, fachada, etc.) en un proceso simultáneo donde varios especialistas fabrican determinadas partes de la vivienda y éstas se ensamblan en una planta. Después, son transportadas en módulos hasta el emplazamiento definitivo. Este proceso de fabricación es similar al de la industria del automóvil. Se ejecuta por profesionales especializados en cada disciplina, lo que aumenta de forma significativa el control y, por tanto, la calidad de ejecución de las viviendas”, explicó David Martínez, CEO de Aedas Homes, a idealista/news en una entrevista pasada.

Más calidad en la mitad de tiempo

Los beneficios de la industrialización son muchos, pero Fernández enumera cuatro principales: reducción de plazo de entrega, aumento de la calidad del producto, mayor control de costes para el promotor y una mayor responsabilidad ambiental.

Por ejemplo, las promociones que construye Aedas ‘offsite’, es decir, en fábricas, se ejecutan por completo en una media de entre nueve y 12 meses, lo que supone la mitad del plazo de entrega de una promoción de construcción tradicional. “El perfil del cliente está cambiando y los nuevos compradores demandan otro tipo de servicios como la inmediatez. Como promotor es nuestro deber responder y que sus viviendas se entreguen lo antes posibles con mayor calidad de ejecución de las mismas”, explica el gerente de Industrialización de Aedas.

Merian cuenta con una calificación energética tipo A y el novedoso sello Breaam que certifica su responsabilidad con el medioambiente. “Las casas de esta promoción no solo son sostenibles una vez colocadas. Además, han generado pocos residuos en su fabricación y al verse reducida la duración de la obra, esta es socialmente sostenible con los vecinos del barrio, que no se ven afectados sobremanera por el ruido y otros inconvenientes que pueden surgir”, explica Fernández.

¿Un futuro industrializado?

Respecto a si la construcción industrializada desbancará por completo a la tradicional en el futuro, el directivo lo niega y dice que ambas se complementarán.  “Desde Aedas estamos convencidos que la industrialización se presenta ya como una alternativa real a la construcción tradicional. La demanda cambiante de nuestros clientes hace que repensemos los procesos y la manera que producimos casas para ellos”, expone Fernández.

“El cliente de obra nueva ha cambiado, las promotoras estamos en la obligación de adaptarnos y la industrialización es, hoy por hoy, una alternativa para dar respuesta a esa nueva demanda”, concluye el directivo.

Aedas Homes tiene actualmente 160 viviendas industrializadas en marcha y en los próximos meses irán poniendo más en el mercado a través de ese proceso constructivo. Por ejemplo, en los próximos meses comenzarán las obras de Merian II, una promoción de 18 chalets a escasos metros de Merian.