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Una nueva solución a la falta de espacio para nuevas casas: crear ciudades modulares en los tejados de los edificios

Foto: Sigurd Larsen
Foto: Sigurd Larsen
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Pocos lugares quedan por colonizar en las ciudades para albergar casas. Cuando los solares están ocupados, hay que buscar soluciones ingeniosas antes de irse al pueblo para vivir. Y hay quien reivindica una parte hasta ahora descuidada: los tejados.

El arquitecto danés Sigurd Larsen tiene esa idea para Berlín, la ciudad en la que reside. La capital alemana tiene cada vez más población (atrae a muchos trabajadores creativos), y la falta de vivienda aceptable se está convirtiendo en un problema. Larsen propone construir más casas en los tejados de los edificios. En concreto, viviendas modulares, un formato arquitectónico que cada vez tiene más éxito.

Su propuesta piloto tendría lugar en un edificio de apartamentos de 270 metros de largo que se encuentra cerca de Mitte, el casco histórico de la ciudad. Larsen lo define como “un pueblo largo y extendido que subraya la horizontalidad del bloque de hormigón, que se desvanece entre bosques pequeños y prados que encuadran la increíble vista”. En la azotea se dispondrían estas viviendas modulares, con espacios verdes entre ellas en los que hacer actividades comunitarias. Estas unidades estarían fabricadas de madera muy ligera y podrían ser individuales o para parejas. Si hiciera falta, se les podría instalar otros módulos para añadir hasta dos dormitorios extras u otro baño.

Foto: Sigurd Larsen
Foto: Sigurd Larsen
Por último, contarían con un gran ventanal que permitirá a sus habitantes tener unas vistas atractivas de Berlín, mientras que las cocinas estarían orientadas hacia los jardines o a los caminos que unen las casas, para que así se mantenga el contacto con los vecinos en una de las zonas menos íntimas del hogar. El interior dejaría la madera al descubierto y buscaría un “clima interior cómodo”.

Foto: Sigurd Larsen
Foto: Sigurd Larsen

Según Larsen, estos módulos ayudarán a la diversidad social en Berlín, ya que en ellos se pueden instalar los más diversos habitantes, desde estudiantes que comparten casa hasta familias con niños. A ellos se sumarían las personas que viven en los apartamentos del propio edificio, es decir, bajo el techo, y que accederían al tejado a través de escaleras o de un ascensor.

Sus viviendas modulares se pueden adaptar a diferentes tipos de edificios. Además, al ser precisamente modulares, se construyen más fácilmente y con mayor rapidez.

Foto: Sigurd Larsen
Foto: Sigurd Larsen
Todos los vecinos podrán socializar en las áreas verdes de las que hablábamos antes. De acuerdo a los bocetos presentados por el danés, habrá amplias zonas con césped y árboles y también rincones más pequeños, distribuidos a lo largo de la superficie. Junto a ellos, una especie de “pequeños montículos”, según la descripción del proyecto, que ocultarían las raíces de los árboles.

Este proyecto surgió como un reto de la compañía maderera Metsä Wood, que propuso diseñar “extensiones de madera a un edificio urbano existente”. Para ello, tenían que usar uno de sus productos de contrachapado. Larsen tiene dos objetivos en mente con estas casas: abordar el problema de la población en aumento en Berlín y activar zonas de la ciudad que pueden estar descuidadas en la planificación urbana. Si todo va según sus planes, este verano podríamos ver el primer prototipo.

Colonizar los tejados de los edificios

La ciudad de la puerta de Brandemburgo se está enfrentando al problema del aumento de población buscando nuevas soluciones habitacionales. De acuerdo a Larsen, para 2030 la ciudad tendrá 4 millones de habitantes, 500.000 más que hoy. Antes de la Segunda Guerra Mundial, Berlín ya tenía esa cantidad, que menguó tras el conflicto, por lo que las infraestructuras como el alcantarillado y el metro ya aguantaban ese flujo de actividad y parece que lo aguantarán. Sin embargo, no sucede lo mismo con la vivienda.

El proyecto del danés no es el único que busca aprovechar los tejados de los edificios berlineses y de ahí proyectarse a otras ciudades. Cabin Spacey propone otra idea: llenar las azoteas de cabañas. Sus promotores quieren aprovechar estos espacios con estas viviendas simples, y también otros que no se utilicen en las urbes.

Foto: Cabin Spacey
Foto: Cabin Spacey

Simon Becker y Andreas Rauch, los fundadores de Cabin Spacey, creen que se podrían instalar 55.000 cabañas en los tejados de Berlín. Su propuesta es de 25 m2 con una cama de matrimonio y una ducha que funciona con agua de lluvia. En el salón se puede extender otra cama. Además, la cocina cuenta con vitrocerámica, nevera y lavadora.

Estas cabañas no son como las tradicionales, sino que tienen bastante tecnología integrada. Por ejemplo, un espejo inteligente vinculado con Amazon Echo y que reconoce caras y gestos. También, controles ‘smart’ para las cerraduras, el sonido o el calor.

Su apuesta por las cabañas es porque son unas viviendas que ocupan pocos metros cuadrados y son fáciles de llevar de un lado para otro. De hecho, sus promotores han pensado que es la casa ideal para las personas aventureras, que buscan vivir en una ciudad una temporada y luego mudarse a otra. Está contemplada la otra opción: instalarlas en las ciudades para que las usen los viajeros que gustan de este modo de vida, sin necesidad de cargarla en cada viaje. Serán unas grúas las encargadas de colocarlas.

Como Berlín, otras ciudades podrían ver aumentada su población en los próximos años. Las soluciones que proponen Larsen o Cabin Spacey ayudarían a resolver los problemas de vivienda asequible que se prevén. Y, además, de forma ingeniosa y atractiva.