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Así es la urbanización de lujo de Valdecañas que la justicia decidirá si derriba

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Autor: Redacción

Una isla artificial de 130 hectáreas con 180 villas de lujo, hotel de cuatro estrellas, campo de golf, playa artificial o un club náutico con 76 atraques. Así es la Marina Isla Valdecañas, una urbanización de alto ‘standing’ en la provincia de Cáceres, que lleva años de pleitos entre propietarios y ecologistas. El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura debe dictaminar ahora si se derriba o no el complejo, con viviendas que están en el mercado desde 400.000 euros.

La Marina Isla Valdecañas es una urbanización de lujo construida sobre una isla artificial en el embalse de Valdecañas, de 7.200 hectáreas, entre los pueblos de El Gordo y Berrocalejo, en la provincia de Cáceres. A una hora y media de Madrid, se empezó a construir entre 2006-2007 y desde el primer momento tuvo en contra a los ecologistas, que denunciaron su edificación en una zona de especial protección medioambiental.

Más de una década de proceso judicial

Tras año de juicios y recursos en los tribunales extremeños y que ha llegado al Tribunal Supremo, el caso se va a resolver en el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, que debe ultimar si se decanta por la demolición y restauración de la isla o permite que se mantenga en pie.

El tribunal extremeño solicitó en 2015 a la Estación Biológica de Doñana, adscrita al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), un informe pericial de valoración sobre el impacto medioambiental que supondría la demolición de la Marina, si era más perjudicial que mantenerla en pie, tras declarar ilegal ya en 2011 el proyecto que permitió levantar el resort. El Alto Tribunal también sentenció en 2014 en los mismos términos que el tribunal extremeño.

Los expertos, que han tardado más de tres años y medio en redactar el informe, que no es vinculante a la sentencia que se espera en breve, afirmaron que mantener en pie el complejo era 10 veces más dañino que su demolición.

“Nuestra recomendación es que el uso actual no debe mantenerse”, afirman los especialistas del CSIC. “El abandono de las infraestructuras sin su demolición y retirada de los escombros es una mala solución, ya que no garantizaría la eliminación total del uso humano de las infraestructuras a medio plazo”.

El periodo de alegaciones a este informe concluye el 15 de marzo, y en el tribunal podría tomar una decisión en los próximos meses. En caso de proceder a la demolición, la Junta tendría que asumir un coste de 34 millones de euros, además de las indemnizaciones a los propietarios, que compraron sus casas legalmente, que podrían superar los 100 millones de euros.

Un resort de lujo venido a menos

El resort se comercializó entre la ‘jet set’ española y por donde han aparecido nombres como Beltrán Gómez-Acebo, sobrino del rey emérito Don Juan Carlos; Jaime López-Ibor, sobrino del empresario Alberto Alcocer; José María Aznar Jr., hijo del expresidente del Gobierno, o el cantante Carlos Baute.

Muchos de ellos invirtieron más de 500.000 euros de media para comprar uno de estos chalets, que ahora se venden en idealista desde 400.000 euros, y el peligro de derribo en el horizonte. Por lo general, cuentan con 270 m2 de vivienda, en una parcela de 800 m2, tiene cinco dormitorios, cuatro baños y garaje incluido.

Además, de todo el ocio con el que cuenta la Marina, desde campo de golf, club social, restaurantes, piscina comunitaria, pista de pádel, tenis, sendas peatonales y para bicicletas, playa privada y puerto náutico. Sin embargo, las empresas encargadas de su mantenimiento y construcción entraron en concurso de acreedores tras el varapalo de 2015, y las instalaciones empiezan a estar abandonadas y deterioradas por el paso del tiempo.

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