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Cuatro tácticas esenciales para silenciar los ruidos en casa

Autor: Redacción

Artículo escrito por Sandra Barañano, directora técnica de Cuida Tu Casa

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de los peligros de superar los 55 decibelios (dBA) de ruido durante el día, ya que podría llegar a ser perjudicial para la salud a largo plazo, provocando alteraciones fisiológicas relacionadas con temas cardiacos y hormonales. No obstante, en España cerca de 9 millones de personas -casi el 20% de la población del país- soportan niveles de ruido superiores a los 65 dBA.

Se trata de un dato, más que negativo, preocupante. De hecho, uno de cada tres españoles asegura que para evitar ruidos molestos se iría a vivir a un lugar más silencioso. Pero afrontar una mudanza sería la solución más extremista. Máxime teniendo en cuenta que existen posibles soluciones, como estas cuatro que ofrecemos desde Cuida Tu Casa, para taponar esos ruidos en casa y disfrutar de una merecida tranquilidad en el hogar:

  1. Una opción pasaría por soluciones técnicas como los pavimentos absorbentes, una insonorización y aislamiento acústico adecuados en aquellos locales emisores de ruido... Y es que los pequeños detalles son tan importantes que no conviene descuidarlos. Por ejemplo, tener en los locales y garajes persianas de cierre bien engrasadas que no provoquen ruidos estridentes al cerrarse o abrirse es un buen ejemplo de cómo se puede evitar molestar y generar picos de decibelios con acciones cotidianas. No obstante, para mitigar el ruido en casa en este caso debe ser un tercero el que se preocupe de no causarlo.
  2. Si no es posible evitar el ruido así, otra opción a tener en cuenta a la hora de protegerse del ruido es poner barreras acústicas y tomar la iniciativa. Algunas de las opciones son el aislamiento de paredes, techos y suelos con materiales adecuados, ventanas aislantes de doble acristalamiento con cámara de aire o burletes estancos, entre otras. En este sentido, si se tiene pensado llevar a cabo una reforma, es muy importante valorar el aislamiento acústico y apostar por materiales y soluciones que ayuden a que el hogar sea más silencioso.
  3. Un adecuado diseño urbano es clave, ya que de esta manera se puede reducir la exposición al ruido mediante propuestas arquitectónicas que así lo permitan. Si no, podemos optar por ubicar los dormitorios en las habitaciones más silenciosas de la casa, alejándolos de focos de ruidos como ventanas que den a carreteras muy concurridas o estén situadas encima de locales ruidosos como discotecas o bares.
  4. Sea como fuere, siempre es más recomendable prevenir y apostar por soluciones que reduzcan el ruido emisor antes que protegerse de él a posteriori. Resulta más eficaz y, además, en la mayoría de las veces más barato. No obstante, y a pesar de que para ello se necesita un compromiso ciudadano, lo mejor es atacar el ruido desde ambos frentes. Asimismo, el equilibrio es importante y aislar completamente el hogar y convertirlo en un búnker del que no sale ni entra ruido mientras la calle es un auténtico caos con altos picos de decibelios no resulta muy recomendable, ya que a la hora de abrir las ventanas y ventilar los hogares la paz y tranquilidad de la vivienda desaparecerían por completo. Pasaríamos a vivir entre el cielo y el infierno, solamente separados por materiales aislantes.

En definitiva, debemos partir de la premisa de que conseguir el silencio absoluto en una vivienda ya construida es tarea imposible, pero lo que sí podemos lograr es mitigar el ruido lo máximo para favorecer el descanso y el confort en el hogar porque al fin y al cabo el silencio es también salud.