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Jaume Collboni (PSC): “Ada Colau ganó en 2015 por lo que prometió y perderá por lo que no ha hecho”

Penúltima entrevista de la ronda que está llevando a cabo idealista/news con los candidatos a la Alcaldía de Madrid y Barcelona. Tras conocer las políticas de vivienda de Josep Bou, candidato del PP para liderar el Ayuntamiento de Barcelona, el turno es ahora para el PSC y su candidato Jaume Collboni. Según el político, en el último mandato se ha frenado la máquina de producir vivienda pública, “incumpliendo las promesas que se hicieron en campaña”. Para ponerle remedio, Collboni propone pinchar la burbuja del precio del alquiler, volver a construir, de media, 1.000 viviendas públicas al año e impulsar un operador público-privado metropolitano.

¿Cómo valora la política de vivienda que se ha llevado a cabo en los últimos cuatro años en Barcelona?

La vivienda es el gran fracaso del mandato Colau. Termina con un máximo de solicitantes de vivienda pública (más de 40.000) y un mínimo de vivienda pública construida (poco más de 800). No puede ser que más de la mitad de los barceloneses que viven de alquiler destinen más del 40% de sus ingresos a pagar el alquiler. Ada Colau ganó en 2015 por lo que prometió y perderá por lo que no ha hecho

¿Cuáles han sido sus puntos fuertes? ¿Y los débiles?

Como punto fuerte destacaría la gestión y control de los pisos turísticos ilegales, especialmente el trabajo realizado por los visualizadores de pisos turísticos que nosotros impulsamos cuando estuvimos en el gobierno, aunque al final los ha dejado en la estacada.

El punto débil está claro: la vivienda es el gran fracaso de Colau. Ha trabajado con prejuicios. Ha frenado la máquina de producir vivienda pública. Solo 834 nuevas viviendas de protección oficial. Para hacernos una idea, el último mandato socialista, con Jordi Hereu de alcalde, se construyeron 4.000 viviendas.

¿Cuáles son las principales propuestas de su partido para los próximos cuatro años en cuanto a política de vivienda?

Primero y más importante: pinchar la burbuja del precio del alquiler. Para conseguirlo, los socialistas proponemos varias medidas. Empezaremos por acelerar el ritmo de construcción de vivienda pública: volvamos a construir, de media, 1.000 viviendas públicas al año, como ya se hizo durante el último mandato socialista.

Impulsaremos un operador público-privado metropolitano. Así aceleraremos aún más el ritmo de construcción de vivienda. Mejoraremos también la red de transporte público, finalizando la L9 del metro y ampliando Rodalies, L2, etc. Si mejoramos el transporte público, reduciremos distancias para incentivar vivir en el área metropolitana.

También apostamos por la rehabilitación. Por un lado, por motivos de eficiencia energética, pero también para priorizar fincas con alquiler asequible y aquellas que nos permitan construir una planta de vivienda dotacional para jóvenes. La economía es importante para el problema de la vivienda. Si atraemos empresas y generamos puestos de trabajo estables y con salarios dignos, ayudaremos a las familias trabajadoras a acceder a la vivienda.

Y, todo esto, complementado con el Decreto que el gobierno de Pedro Sánchez ha aprobado en el Congreso de los Diputados y que permitirá incrementar la duración de los contratos de alquiler, de tres a cinco años, ligar las subidas del alquiler al IPC y limitar las cláusulas abusivas y los avales que se tienen que ingresar como fianza.

¿Qué opina sobre la medida de limitar el precio del alquiler tal y como prevé el Gobierno?

Estamos a favor de intervenir el precio del alquiler con incentivos fiscales y un índice de precios de referencia. Pero lo que debemos hacer es incrementar la oferta de vivienda a precio asequible y dar más seguridad a los inquilinos, para evitar que estos puedan ser desahuciados en caso de perder su empleo.

Con el decreto que hemos comentado y que ha realizado el gobierno de Pedro Sánchez ya se ha realizado un primer paso muy importante. Además de ampliar la duración de los contratos de alquiler y limitar las fianzas y la subida que se puede hacer de la renta. Todo para dar confianza y tranquilidad a los inquilinos.

¿Cree que Barcelona se encuentra en una situación de emergencia en cuanto a precio?

Es evidente que si el precio medio del alquiler es 929€, los muchos ‘mileuristas’ de la ciudad lo tienen muy difícil. Como hemos dicho antes, más de la mitad de los que viven de alquiler destinan más del 40% de sus ingresos a pagar el alquiler. Es muy preocupante.

 ¿Cuál cree que es la solución?

La solución es dar seguridad jurídica tanto a los inquilinos como a los propietarios, que son los que ponen el precio del alquiler. La Ley de Arrendamientos Urbanos permitirá dar estabilidad a los inquilinos ante subidas abusivas del precio, así como para protegerlos frente a las cláusulas abusivas.

A nivel municipal hay trabajo por hacer, incrementando la oferta de vivienda asequible para las clases medias y garantizando el acceso a la vivienda en los casos de emergencia social. Por eso queremos volver a construir 1.000 viviendas públicas al año como ya hio el último alcalde socialista Jordi Hereu.

¿Qué propone su programa para luchar contra la ocupación ilegal (sobre todo de mafias) y para ayudar a las familias vulnerables que han sido desahuciadas?

Crearemos cuerpos de inspección en cada distrito, especializados en la lucha contra el mal uso de las viviendas.

Hay que decir que los Ayuntamientos han afrontado el problema de la vivienda y la ocupación ilegal a pesar de no tener competencias directas. Necesitamos más información por parte de una Generalitat que no nos está ayudando precisamente para luchar contra la ocupación ilegal y para conocer la realidad exacta de pisos vacíos en la ciudad.

Respecto a las familias vulnerables, pondremos en marcha una subvención reembolsable anti-desahucios para personas con riesgo de pérdida de la vivienda por impago de hipoteca, acompañada de un plan de orientación laboral

También ofreceremos más protección ante el riesgo de ser desahuciados y proponemos un programa para avalar a los jóvenes menores de 30 años en sus alquileres, así como a víctimas de violencia de género y situación de alta vulnerabilidad en caso de familias monoparentales.

“Cada uno vive donde puede, no dónde quiere”, ¿qué opina de esta afirmación?

Creemos que, más allá de las desigualdades sociales, que como partido de izquierdas combatimos, el arraigo en los barrios es un factor de calidad de vida. Los jóvenes son los grandes perjudicados y son en los que uno podría pensar al escuchar esa frase.

Nosotros apostamos por la dignificación de los barrios más vulnerables, a través de planes de rehabilitación integral, para conseguir que los vecinos y vecinas se puedan y quieran quedarse, con calidad de vida, en sus barrios.

¿Qué opina de los fondos de inversión inmobiliaria y de su interés en Barcelona?

No todos los fondos de inversión son fondos buitres. Si hay fondos que ayudan a construir más vivienda asequible, nosotros estamos a favor. Por ejemplo: hemos dado apoyo al operador público-privado metropolitano, que está concebido por el Área Metropolitana como un operador mixto formado también por un fondo de inversión.

“El Ayuntamiento de Barcelona ha tenido una relación tormentosa con el sector inmobiliario” ¿Qué opina de esta afirmación?

No se puede hacer política de vivienda sin los que hacen pisos. Colau ha gobernado con prejuicios y ha causado, en algunos casos, inseguridad jurídica. No se puede trabajar con prejuicios ni generalizar. Detrás del sector inmobiliario también hay familias trabajadoras.

Agilidad administrativa: ¿qué propone para disminuir los plazos de licencias para construir nuevas promociones en Barcelona? ¿Cree que hay un problema en cuanto a su lentitud?

Hay que ponerles las cosas fáciles a los que emprenden, a los empresarios, las PIMEs y también al sector inmobiliario. Cuando sea alcalde, Barcelona será amiga de la actividad económica y pondrá las cosas fáciles.

Uno de nuestros objetivos es proponer un plan de mejora de los procedimientos administrativos para facilitar estos y otros trámites en la ciudad. En este contexto también se enmarca nuestro plan ‘Barcelona fácil’, con el que queremos facilitar el dinamismo económico en la ciudad.

Ada Colau aplicó una ley para que el 30% de las nuevas promociones residenciales se destinaran a VPO. ¿Cree que es una forma acertada de incentivar la vivienda pública o un error porque puede frenar a que las promotoras desarrollen nuevas promociones?

Es una fórmula contrastada pero el gobierno Colau no ha inventado nada. Hace años ya había zonas hasta con un 50%. Lo que ocurre ahora es que Colau no ha buscado el consenso. No ha habido diálogo con los sectores implicados para aprobar esta ley, pero creemos que gracias a la negociación que desde el grupo municipal PSC mantuvimos con el gobierno municipal y con las entidades promotoras (PAH, DESC y Sindicat de Llogaters) esta iniciativa ha conseguido contar con mayor seguridad jurídica.

Los socialistas mejoramos las garantías jurídicas y las condiciones económicas de la medida y va en la línea de la política de vivienda que queremos aplicar en Barcelona: una política de vivienda como herramienta de integración y lucha contra la segregación social, con más vivienda social, más vivienda de alquiler y más vivienda rehabilitada.

¿Cree que la solución para aplacar la situación de emergencia de vivienda en Barcelona es que haya una unión entre el sector público y el privado?

Creemos que es necesaria la colaboración público-privada. Por eso, dentro de nuestra apuesta por la visión metropolitana de la cuestión de la vivienda, consideramos que un operador público-privado puede ayudar a acelerar el ritmo de construcción de vivienda, tan necesario en un contexto de un mandato que se cierra con el mínimo de vivienda pública construida.

¿Vive de alquiler o en propiedad? Es una de las preguntas que solemos hacer en las entrevistas

En una vivienda de propiedad.