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El Supremo anula la tasa a las viviendas vacías ideada por Colau en Barcelona

Autor: Redacción

Tras las tres sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) anulando la tasa sobre pisos vacíos en Barcelona, ahora es el turno del Tribunal Supremo que reitera esta misma decisión. Considera que el Ayuntamiento de la capital catalana no tiene competencias para regular este gravamen que penaliza a quien tiene inmuebles que lleven más de dos años desocupados.

La Sala Tercera del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de casación interpuesto por el Ayuntamiento de Barcelona contra la sentencia del TSJC que, como hemos señalado, declaró la nulidad de esta tasa. Este fallo dio la razón a la Sareb, en su recurso contra esta tasa aprobada en septiembre de 2016.

El tribunal rechaza, en contra de lo que sostiene el Ayuntamiento de Barcelona, que se haya infringido el artículo 20 del Texto Refundido de la ley Reguladora de las Haciendas Locales (TRLRHL) y el artículo 52 de la Ley 1/2006 reguladora del Régimen Especial del municipio de Barcelona (LREMB).

El tribunal considera que la actuación del Ayuntamiento de Barcelona que pretende gravarse con la tasa cuestionada “no resulta encuadrable en ninguno de los servicios o actividades que se incluyen en el elenco de su apartado 4 y tampoco es de apreciar esa sustancial semejanza jurídica a que antes se ha hecho referencia; y, en segundo lugar, porque ha de respetarse la decisión interpretativa y aplicativa de la sentencia recurrida sobre que la Ley 18/2007 de Cataluña no otorga competencias al Ayuntamiento de Barcelona para realizar la actividad gravada con las tasas aquí polémicas”.

La Sala, en una sentencia con ponencia del magistrado Nicolás Maurandi, indica que la sentencia recurrida del TJSC utiliza como argumento principal de su pronunciamiento que esa repetida Ley de Catalunya 18/2007 no otorga las competencias municipales que invoca el artículo 2.9 de la Ordenanza Fiscal controvertida; y dicha sentencia de instancia no hace consideraciones sobre la posibilidad o no de que la Generalitat, con base en sus competencias exclusivas en materia de vivienda reconocidas en el Estatuto de Autonomía de Cataluña, otorgue a los entes locales atribuciones en esa materia.

A continuación, detallamos los impuestos que hay que pagar:

IRPF

El propietario que tenga una vivienda desocupada ya sea en la ciudad, en la playa o en la montaña debe imputarse rentas inmobiliarias en el IRPF y el importe a pagar se calcula partiendo del valor catastral del inmueble, y en función de si dicho valor catastral ha sido o no revisado.

Así, con carácter general se aplicará el 2% sobre el valor catastral del inmueble que figure en el recibo del IBI. O el 1,1% para las viviendas cuyo valor catastral haya sido revisado. José María Salcedo, socio del despacho Ático Jurídico, afirma que dicha renta imputada se integra en la base imponible general del IRPF, tributando a escala junto con el resto de rentas del trabajo, actividades económicas, capital inmobiliario, etc. El tipo impositivo oscila entre el 19% y el 45%. 

Los residentes que vivan en País Vasco y Navarra no se aplican las imputaciones inmobiliarias para viviendas vacías.

Veámoslo con un ejemplo práctico:

Imaginemos un inmueble con un valor catastral revisado de 154.910,88 euros. En este caso el porcentaje aplicable es del 1,1%.  Con una renta imputada de 1.704,02 euros y un gravamen del 19%, el total a pagar sería de 323,76 euros.

Además, José María Salcedo recuerda que Hacienda está negando a los propietarios de estas viviendas desocupadas, puestas en alquiler, la deducción de los gastos que generan mientras no consiguen ser alquiladas. Afortunadamente, algunos Tribunales Superiores de Justicia están siendo más permisivos en estos casos.

IBI

Y también tiene que pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), como todo propietario de una casa. Se trata de un impuesto local, con lo que cada ayuntamiento fija, dentro de unos márgenes, lo que se debe pagar por los inmuebles que se sitúan en su territorio. Así, el coeficiente a aplicar sobre el valor catastral de un inmueble urbano sin características especiales varía entre un 0,4% y un 1,1%. Y si la vivienda está vacía, hay un recargo de hasta el 50% de la cuota líquida del impuesto (según el artículo 72.4 de la Ley de Haciendas Locales).   

Impuesto sobre el patrimonio

Además de IRPF e IBI, el propietario de una casa vacía tiene que pagar el impuesto sobre el patrimonio, un tributo cedido a las CCAA. Se trata de un impuesto de carácter directo y personal que grava el valor del inmueble. La ley contempla tres valores y el impuesto grava el más alto: el valor catastral, el valor de adquisición o el valor comprobado por la Administración a efectos de otros tributos. En la Comunidad de Madrid está bonificado al 100%, con lo que nadie debe pagarlo, pero en la mayoría hay que abonarlo. En La Rioja, la bonificación llega al 75%.

Por defecto se aplica el mínimo estatal de 700.000 euros y solo han regulado uno específico rebajado Aragón (400.000 euros), Cataluña y Extremadura (500.000 euros en ambos casos) y Comunidad Valenciana (600.000 euros).

El tipo impositivo que se debe aplicar al patrimonio neto del contribuyente varía del 0,2% al 2,5% en función de la base liquidable. La ley que regula este impuesto establece una tarifa, salvo que la Comunidad Autónoma regule otra.