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Lo que debes tener en cuenta a la hora de comprar un terreno y construir una vivienda a medida

El 'servicer' Solvia resume algunos consejos para realizar el proyecto con éxito

Autor: Redacción

Miles de familias se han dado cuenta durante la crisis del coronavirus que su vivienda actual no satisface sus necesidades. Durante el confinamiento echaron en falta más m2 y, sobre todo, un espacio exterior donde poder sobrellevar la pandemia.

Según explica el 'servicer' inmobiliario Solvia, "disponer de una casa con espacio al aire libre, más metros útiles o, incluso, con piscina, se ha convertido en una prioridad tras la situación de aislamiento vivida durante la pandemia. Ahora, los compradores buscan hogares con unos requisitos muy concretos, lo que les hace plantearse la posibilidad de comprar un terreno y edificar una vivienda totalmente personalizada".

A pesar de que la adquisición de una parcela para levantar posteriormente una vivienda a medida es una alternativa interesante, la compañía pide extremar las precauciones. Asegura de que optar por esta vía es un proceso complicado y no suele ser rápido, por lo que recomienda recurrir a asesoramiento profesional, llevar a cabo una minuciosa planificación y asegurarse de obtener la mejor financiación posible. 

Ante la creciente apuesta por la búsqueda de terrenos para la construcción a gusto del comprador, Solvia resume algunos consejos prácticos que permitirán realizar con éxito un proyecto como este:

1. Elegir el terreno

Lo primero de todo es llevar a cabo una búsqueda que permita diferenciar entre suelo rústico y suelo urbano o urbanizable. Esto es primordial, porque el suelo rústico no suele reunir las infraestructuras necesarias (suministros de electricidad, agua, saneamientos…) y no es edificable. Por su parte, el suelo urbano ya dispone de esas dotaciones básicas, y el urbanizable aparece dentro del plan de ordenación urbanística como aprobado para construir, aunque precisa del desarrollo previo de un Plan Parcial y de un proyecto de reparcelación para poder construir.

Además del suelo, también es necesario prestar atención a otros parámetros como el porcentaje de ocupación (parte de la parcela que se permite ocupar por la edificación) y la edificabilidad (máximos m2 que podrá tener la vivienda a construir sobre el rasante).

2. Buscar el asesoramiento de un experto

Una vez que ya están seleccionadas la parcela o parcelas, es necesario buscar asesoramiento. En concreto, Solvia recomienda que un arquitecto examine la parcela 'in situ' y valore si tiene posibilidades; esto es, si cuenta con buenos accesos, orientación y pendiente del terreno, si tiene la dimensión y el subsuelo adecuados para edificar, etc.

Además, podrá proporcionar una estimación general sobre los costes de edificación, lo que ayudará a establecer los primeros contactos con las entidades bancarias para plantear una hipoteca, y, por supuesto, se encargará de hacer el proyecto.

También conviene contar con el consejo legal de un abogado, que dará asesoramiento en todas las fases del proceso e indicará las diligencias que deben formalizarse en cada momento.

3. Las gestiones previas

El 'servicer' recuerda que una visita al Registro de la Propiedad permitirá solicitar una nota simple para saber si el terreno tiene alguna carga o deuda previa. El siguiente paso será contactar con el Catastro para que facilite una certificación catastral descriptiva y gráfica, así será posible comprobar que los datos de ambos registros coinciden. Por último, es necesario dirigirse al ayuntamiento correspondiente para consultar la normativa urbanística vigente. "Esta consulta es fundamental ya que, dependiendo de la legislación, el diseño de la futura casa podría sufrir considerables variaciones (altura, número de plantas…)", recalca Solvia.

4. La financiación

Solvia recuerda que, en general, los bancos no conceden hipotecas para la compra de terrenos, por lo que lo más idóneo sería solicitar un préstamo o rehipotecar la vivienda actual. Sin embargo, sí que es posible solicitar una hipoteca de autopromoción que, como su propio nombre indica, servirá para financiar la construcción de la vivienda.

"Este tipo de hipotecas normalmente se dividen en tres tramos: fase inicial (tras la aprobación, para que la obra pueda comenzar), fase de certificaciones (a medida que la construcción sigue adelante) y fase de fin de obra (una vez finalizado el inmueble). En general, estas operaciones cubren el 80% del presupuesto si es primera vivienda y su plazo no suele superar los 30 años de amortización como máximo", concreta el 'servicer' inmobiliario.

Por otro lado, conviene tener presente que para que la entidad conceda este tipo de préstamo, es necesario presentar previamente el certificado de propiedad del terreno, la licencia de construcción, el proyecto, el presupuesto de ejecución y el certificado de eficiencia energética, además de que el cliente debe cumplir los requisitos de solvencia para conseguir el préstamo.

5. La planificación

Solvia recalca que el tiempo necesario para concluir un proyecto de autopromoción suele ser de unos dos años. Para evitar que se prolongue y que los costes se disparen, considera esencial realizar "una minuciosa planificación del presupuesto y los tiempos, así como una estudiada coordinación de los profesionales (arquitecto, equipo de construcción…) implicados en cada una de las etapas".

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