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El 40% de los españoles vivirá de alquiler en los próximos años, según JLL

Gtres
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Autor: Redacción

Un estudio de la consultora afirma que en los próximos años el porcentaje de españoles que vive en alquiler alcanzará el 40%. Hasta ahora, sólo el 26% de los ciudadanos viven en este régimen, pero el gran apetito inversor que ha despertado el segmento del residencial multifamily en España hará crecer esta cifra. 

En esta línea, el estudio también estima el número de viviendas en alquiler que se van a construir en los próximos ejercicios. En este sentido, la consultora prevé que se van a levantar entre 15.000 y 20.000 unidades que incrementerán así los 2,6 millones de hogares que viven en régimen de alquiler en la actualidad. 

Cabe destacar que el sector multifamily fue uno de los principales sectores de inversión durante 2020, según los últimos informes de las consultoras más importantes. En este sentido, Juan Manuel Pardo, director de Living de JLL España, espera que esta tendencia continúe en 2021. "La resiliencia de este sector en tiempos de covid-19 y el apetito inversor también se han reflejado en la compresión de las rentabilidades", asevera. 

Con respecto a las localizaciones de los nuevos proyectos hay un claro interés en ubicaciones como Barcelona. Del mismo modo, hay preferencia, aunque menos evidente, por otras localizaciones como Granada y Las Palmas para comprar suelo, incentivadas por la propia falta de suelo y por una demanda insatisfecha.

Cabe destacar en este punto que hay otras consultoras que se han mostrado incluso más optimistas que JLL. Este es el caso de Atlas Real Estate que según un estudio basajado ‘pipeline’ que manejan actualmente promotoras, fondos, empresas y Administraciones (estatal y autonómicas), el número de viviendas que se construirán en España para ser destinadas al alquiler bajo esta modalidad alcanzan las 90.180 unidades hasta 2028. 

En concreto, el estudio sitúa como principales ‘drivers’ de este modelo inmobiliario al impulso a la movilidad geográfica y la flexibilidad laboral, a las dificultades de muchos hogares para acceder al crédito hipotecario para comprar una vivienda, a los nuevos hábitos de consumo de los jóvenes (basados en el formato de pago por uso) y al menor crecimiento de los salarios que del precio de la vivienda. Como ejemplo, este dato: los salarios se han incrementado de media un 5% entre 2014 y 2019, mientras que en ese tiempo el precio medio de los inmuebles residenciales ha crecido un 12%.