Los últimos datos del Servicio de Estudios de la Generalitat de Cataluña, basados en las fianzas de los alquileres depositadas en el Institut Català del Sòl (Incasòl), confirman que los topes a los alquileres no están logrando el efecto positivo al que prometieron el Govern y el Ejecutivo central. En verano de 2025, un año y medio después de que entraran en vigor las zonas tensionadas, la renta por m2 marcó máximos históricos en Barcelona, mientras que Lleida, Mataró, Girona, Sant Boi de Llobregat y Rubí registraron rentas mensuales récord, al igual que el conjunto de la autonomía. Mientras tanto, las principales ciudades de la región registran una caída considerable de nuevos contratos firmados respecto a 2024.