La oferta pública de adquisición (OPA) de Carlos Slim sobre el 24% de Metrovacesa apura los plazos. El período de aceptación termina el próximo 14 de junio, pero antes el magnate mexicano deberá decidir si mejora o no el precio de 7,2 euros por acción. Será como muy tarde este jueves 9 de junio, último día para que FCC Inmobiliaria -la sociedad a través de la cual se tramita la OPA- pueda modificar las condiciones de la operación.
Y también este jueves expira el plazo para que otros potenciales interesados pongan sus ofertas competidoras sobre la mesa. La realidad es que inversores y analistas consideran como “insuficiente o muy insuficiente” el precio ofrecido por Slim. Pero el consenso en este punto no significa que no haya una profunda división de opiniones sobre la idoneidad de acudir a la oferta después de que Santander y BBVA -dueños del 70% del capital de la promotora- la hayan rechazado.
Una decisión, la de los dos bancos dueños del 70% del capital de la promotora, esperada y totalmente descontada por el mercado. Queda por ver la decisión final de Slim, que siempre ha planteado una OPA en términos muy amistosos con los dos grandes accionistas -Santander financia la oferta- y que, en principio, estaría encantado con cualquier porcentaje de aceptación que le permita ampliar su actual 5,4% en el capital.
“Si la aceptación es baja como esperamos, FCC tendría una participación no estratégica por la que en todo caso recibiría unos dividendos atractivo y sería susceptible de generar plusvalías con su venta a futuro”, señalan los analistas de Banco Sabadell. Efectivamente, con alrededor de un 12%, Metrovacesa es en estos momentos el valor con mayor rentabilidad por dividendo de toda la bolsa española y según Sabadell está en disposición de repartir 680 millones de euros en cuatro años.
En este escenario, ¿qué aconsejan los analistas? Los de Sabadell recuerdan que BBVA tiene valorada su participación de metrovacesa en 8,20 euros por acción, mientras que en el caso de Santander el valor en libros de su 49,4% es de 14,50 euros, y recomiendan no acudir a la oferta. En la misma línea, Renta 4 cree que la oferta es insuficiente, porque se sitúa un 23% por debajo del precio objetivo que establece para Metrovacesa.
Pero la firma de bolsa introduce un interesante matiz. Aunque cree que el grado de aceptación de la misma no debería ser especialmente relevante, asegura que “debemos tener presente la limitada liquidez del valor”. Efectivamente, el escaso ‘free float’ (parte del capital que circula libremente en bolsa, en torno al 25%) que ya tiene la compañía se puede ver más mermado aún después de la oferta de Slim.
Un elemento que es clave en la valoración de los analistas de Bankinter que, al contrario que sus colegas de Sabadell y Renta 4, sí recomiendan acudir a la oferta porque el precio de la OPA supera en un 11% la cotización media del último año y “porque la compañía pasará a ser muy ilíquida” en bolsa. Bankinter recuerda que la oferta no está condicionada y que, “por tanto, saldrá adelante, aunque no se alcance el 24% del capital al que va dirigida”. Hay por lo tanto un riesgo cierto para el pequeño accionista que no acuda a la OPA de quedar atrapado en un valor de mínima liquidez controlado por tres grandes manos.
En este escenario, Metrovacesa ha recuperado cierta alegría en bolsa. Tras el informe desfavorable a la OPA, la acción dejó el encefalograma plano y subió el martes un 1,7% hasta los 7,19 euros. Lo hizo además con el mayor volumen de contratación de las últimas semanas. Por lo tanto, los fondos oportunistas están tomando posiciones en el valor a la espera de una sorpresa positiva. Lo hacen a sabiendas de que tienen poco que perder porque los 7,20 euros que paga Slim están asegurados.
Y también porque los actuales precios en bolsa son atractivos. El consenso de los analistas que siguen el valor asigna a Metrovacesa un precio objetivo de alrededor de 8,8 euros por acción. Por lo tanto, el potencial alcista a un año vista supera holgadamente el 20%.
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