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Laia Bonet, teniente de alcaldía del Ayuntamiento de Barcelona del PSC
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Laia Bonet es teniente alcalde del Ayuntamiento de Barcelona del PSC, número tres en la lista a las municipales de Barcelona de Jaume Collboni y, de ganar las elecciones, se hará cargo de vivienda en el consistorio de la capital catalana. La máxima de Bonet para estos próximos cuatro años en Barcelona es levantar más de 70.000 viviendas en toda la ciudad. Si bien su voluntad es la misma que la del actual partido al frente del Consistorio, la forma en la que se hará cambia drásticamente: “necesitamos de la colaboración privada, el inmobiliario no puede ser enemigo”, ha explica Bonet en una entrevista con idealista/news.

Se acercan las municipales en Barcelona y su partido es uno de los candidatos a la alcaldía. En un minuto, dígame por qué un ciudadano de Barcelona debería votar a su partido

Por todo lo que hemos podido ver hasta el momento, no solo en las propuestas sino también en las prácticas, somos los que tenemos las propuestas más realistas para afrontar lo que sin duda es el principal problema que tenemos en Barcelona, que es la vivienda. No solo propuestas realistas, que no parten solo de voluntades, sino que además tenemos historia: es con alcaldes socialistas con los que más ambición se ha trabajado en la producción de vivienda asequible y vivienda pública. Concretamente con Hereu se llegaron a producir 3.700 viviendas en un mandato, y esto no ha vuelto a pasar.

En materia de vivienda, ¿cuáles son los planes que tienen? Los pilares en los que se basaran

Tenemos tres ejes principales. El primero es la necesidad de incrementar la oferta de vivienda. Construir más vivienda. El segundo es facilitar el acceso, con ayudas, al alquiler, ya que es uno de los problemas más importante. Y el tercer eje es la necesidad de fomentar la rehabilitación, porque el parque de Barcelona está ya viejo, con 62 años de media.

¿Las podría desarrollar?

En nuestra propuesta de incrementar la oferta, detectamos que el principal problema es acceder a la vivienda, porque hay mucha demanda y poca oferta. Nuestra solución es aumentar la oferta y se hará gracias a que la planificación urbanística actual permite crecer en 70.000 viviendas en la ciudad. De estas, 35.000 pueden ser asequibles. Ya que tenemos la planificación preparada, lo que debemos hacer es construirlas. Para hacerlo no debemos crearnos enemigos, como desgraciadamente ha pasado en los últimos años. Necesitamos cooperar con los promotores privados. Desde el Ayuntamiento es imposible producir todas las viviendas que queremos.

Para incrementar la oferta también necesitamos modificar la planificación para construir más, con dos propuestas: ordenando y regularizando la altura en las calles de más de 30 metros de ancho, ya que si tus las miras, son grandes avenidas que no siempre tienen las mismas alturas: proponemos que, en las calles grandes que no se haya llegado al tope de las alturas, levantar más vivienda. Sumariamos 23.000 viviendas nuevas.

"Debemos priorizar una buena gestión de los edificios públicos que están vacíos"

La siguiente medida es flexibilizar la transformación de plantas bajas en viviendas en las calles que no sean comerciales. Para ello haremos un censo con todos los locales vacíos a pie de calle y que el Ayuntamiento valore con todas sus herramientas, entre las que están el derecho a tanteo y retracto. Podemos crear 10.000 viviendas más.

Y también el aumento de vivienda de protección oficial, acelerando la producción y poniendo en marcha las maquinas, que están paradas desde 2011. Se podrían levantar 1.500 viviendas de protección por año, llegando acuerdos con operadores privados y cooperativas.

También debemos priorizar una buena gestión de los edificios públicos que están vacíos, aunque sean de uso terciario, ya que podemos imaginar una mixtura de usos, donde también se pueda sumar vivienda protegida, dotacional, etc.

¿Y en cuanto a las ayudas al alquiler?

Hemos diseñado una medida específica para facilitar el acceso al alquiler de un colectivo que está desapareciendo, y que no nos lo podemos permitir en ningún caso, que son los jóvenes. La media de edad de la ciudad está creciendo, y estamos expulsando a los jóvenes de la ciudad. Para esto hemos diseñado el Plan 500, para ayudar a los jóvenes menores de 35 años para que puedan encontrar vivienda en la ciudad. Para ello se llegarán a acuerdos con pequeños propietarios para que cedan sus viviendas dedicadas al alquiler al Ayuntamiento y nosotros les garantizamos el precio de mercado, y les ofrecemos una bonificación al pago del IBI (del 95%) y una ayuda de 20.000 euros para la rehabilitación. Y el joven pagará 500 euros menos de alquiler al mes, porque se les ofrecerá esta ayuda desde el consistorio.

Y el tercer eje era la rehabilitación…

Si, ya que el parque de vivienda en Barcelona está muy envejecido. Hay problemas estructurales, energéticos y de accesibilidad que hay que mejorar. Proponemos medidas de colaboración pública-privada. Hemos calculado que podemos rehabilitar 20.000 viviendas en cuatro años, con una inversión de 600 millones de euros.

Han pasado 8 años desde que Ada Colau lidera el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Qué Barcelona deja?

Llegó con la bandera (y sigue con ella) de la vivienda, y lo que vemos es que no se ha dinamizado nada, y vemos que se ha construido menos, tanto de venta como alquiler, que en el último mandato de un partido socialista. Se han creado enemigos en todas partes y no han sellado las alianzas que eran necesarias. Lo que hace falta es volver a construir vivienda pública y dejar de priorizar como principal política la compra de vivienda ya existente, que la mayoría de las veces ya viene llena. En este mandato, más de 90 millones de euros para comprar 30 edificios que han aportado muy pocas viviendas. Por ejemplo, acaban de hacer una compra en Consell de Cent: casi 8 millones en 24 viviendas. Este es un ejemplo claro de que Ada Colau ha hecho una política cara. La política de compra de edificios es claramente ineficiente.

Tampoco ha funcionado la reserva del 30% a vivienda de protección oficial. Por buenas que fueran las intenciones, no se articuló bien el cómo. El diseño. Cuando ves que después de tres años la respuesta es 50 viviendas más, toca preguntarse si debemos modificar esta norma. Proponemos que este 30% se pueda transformar en una aportación económica al Ayuntamiento y que se reinverta en vivienda. Y que no se aplique a grandes rehabilitaciones, porque creemos que las ha frenado de una manera absoluta.

Barcelona está considerada una de las ciudades más peligrosas del país. ¿Qué cree que ha pasado? ¿Cree que tiene solución?

Son datos de percepción. Resulta bastante difícil comparar Barcelona con otras ciudades de España. Lo tenemos estudiado y lo que hay que trabajar mucho en por qué se ha producido esta percepción. Si es cierto que es una ciudad con mucho turismo y es más fácil que se cometan algunos delitos menores que no se producen en otras ciudades con menos turismo.

También es una de las que más okupaciones registra. ¿Cómo atajarán este problema?

Necesitamos atajarlo rápidamente. Ya propusimos en julio del año pasado hacer reformas normativas de ámbito estatal, porque debemos se mucho más ágiles cuando se producen este tipo de okupaciones en los desalojos. Propusimos que el desalojo se pudiera efectuar en máximo 72 horas. También hemos propuesto que más allá de que el propietario pueda denunciar la okupación, también lo puedan hacer las comunidades de propietarios, que son también claramente afectadas.

"Es la primera Ley de Vivienda de la democracia y era necesaria"

También hemos propuesto que para demostrar que estás ocupando legalmente una propiedad sea necesario un documento firmado por el propietario y solo con ese documento puedas evitar el desalojo. Con esto me refiero a que no te sirve un ticket de comida a domicilio.

En cuanto a los pisos turísticos, ¿vuestra política será tan restrictiva como la que se está llevando ahora a cabo?

Debemos tener muy claro lo que se ha vivido en los últimos años. En el mandato Trias se multiplicaron por diez, algo que una ciudad no lo puede aceptar, porque tiene un impacto en la disponibilidad de vivienda para la demanda. Desde entonces se ha regulado, y nosotros lo hemos apoyado. Hemos visto que se ha equilibrado, por lo que solo nos quedará ver si hay alguna modificación o ajuste que deba llevarse a cabo, pero no es algo con lo que estemos en contra.

La nueva Ley de Vivienda se ha convertido en uno de los ejes centrales en plena recta final de las elecciones. ¿Qué opinan al respecto?

Ha sido un debate eterno, pero que valoramos positivamente su resultado. Es cierto que hemos simplificado, todos, en exceso el debate, ya que hay muchas más medidas de las que han aparecido en los titulares, que es básicamente la regulación de los precios de los alquileres. Es la primera Ley de Vivienda de la democracia y era necesaria, para regular el alquiler, pero también para poder impulsar la construcción de vivienda asequible.

¿Cree que podría tener alguien contra su aplicación en la ciudad de Barcelona?

No creo. La ley habla a todos, incluso a los propietarios con medidas como la desgravación de impuestos. En cualquier caso, habrá que ver en su aplicación cómo se concreta en la actitud de todos los actores.

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