Recibir una subvención por cualquier motivo siempre es buena noticia, ya que implicará una entrada de dinero a tu favor que servirá para apoyar tu trabajo o para ayudarte cuando más lo necesites. Sin embargo, debes tener en cuenta que muchas ayudas encierran una pequeña 'trampa': salvo que se trate de una subvención exenta en el IRPF, la regla general nos dice que deberás declarar las rentas percibidas por este concepto, que tributarán y, por tanto, te pasarán factura en tu cita anual con Hacienda.
Para que salgas de dudas con respecto a cuáles son las subvenciones exentas en el IRPF 2022, así como las que no lo están, en este artículo te explicamos todos los detalles que debes tener en cuenta antes de presentar tu declaración de la Renta en 2023.
Subvenciones o ayudas públicas en el IRPF
Las subvenciones o ayudas públicas forman todo un entramado que depende no solo del Estado, sino también de las Comunidades Autónomas y cada nivel administrativo con potestad para diseñarlas e implementarlas.
En general, se entregan sin contraprestación directa y están sujetas a la consecución de una meta concreta, normalmente de interés social o utilidad pública. También suelen estar sujetas al IRPF, aunque existen excepciones, como veremos.
¿Las subvenciones tributan en el IRPF?
La regla general nos dice que las subvenciones deben tributar como cualquier otra renta, si bien no siempre está claro en qué categoría debemos englobarlas y, por tanto, a qué tipos estarán sujetas estas rentas. Nos encontramos con las siguientes posibilidades:
Subvenciones como ganancia patrimonial
En general, las subvenciones recibidas, en caso de que no desarrolles una actividad económica, se considerarán ganancia patrimonial y no estarán exentas en el IRPF.
En caso de que realices una actividad económica, puede que tu subvención también entre en la categoría de ganancia patrimonial, pero cabe la posibilidad de que se considere un rendimiento de tu actividad. Ello dependerá de cuál sea el destino de ese dinero y de si se encuentra relacionado con tu actividad económica.
En caso de que la subvención esté relacionada con tu actividad económica, el dinero deberá tributar como rendimiento de dicha actividad. En caso contrario, se considerará, en principio, una ganancia patrimonial.
Hacienda nos explica que se calificarán como ganancia patrimonial las subvenciones en estos casos:
- Cuando su obtención está ligada a un elemento patrimonial no afecto a actividad económica
Por ejemplo, las subvenciones por adquisición o rehabilitación de vivienda habitual (casillas 299 y 300); las subvenciones por la reparación de defectos estructurales en la vivienda habitual (casilla 300); las ayudas públicas para el pago del IBI (casilla 301); las ayudas públicas derivadas del Plan Renove de los bienes de los que se trate (electrodomésticos, calderas, ventanas, aire acondicionado, etc.) (casilla 301); o las ayudas públicas para la instalación de rampas o ascensores, aunque se instalen para mejorar la movilidad (casilla 301).
También es el caso de las ayudas públicas a la adquisición de vehículos sostenibles (MOVALT, VEA Y MOVES III 2022) cuando los beneficiarios sean contribuyentes del IRPF que no realizan ninguna actividad económica (casilla 301).
Estas subvenciones públicas, si bien están ligadas a un elemento patrimonial, no derivan de su transmisión y, por tanto, deben ser incluidas en la declaración de IRPF en el apartado F1 dentro de 'Otras ganancias y pérdidas patrimoniales que no derivan de la transmisión de elementos patrimoniales.
- Cuando su obtención no esté ligada a un elemento patrimonial y no se califique como rendimiento del trabajo o de la actividad económica
Por ejemplo, las ayudas públicas al alquiler (casilla 303); la ayuda de 200 euros a personas físicas de bajo nivel de ingresos y patrimonio (casilla 356); el Bono Social Térmico (casilla 301); el Bono Cultural Joven (casilla 0323); otros bonos culturales (casilla 304); las ayudas públicas a los titulares de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español destinadas a su conservación o rehabilitación (casilla 266), o las ayudas públicas para la primera instalación de jóvenes agricultores previstas en el Marco Nacional de Desarrollo Rural destinadas a la adquisición de una participación en el capital de empresas agrícolas (casilla 279).
Subvenciones como rendimientos del trabajo
Por otro lado, también existen subvenciones o ayudas que se califican como rendimientos del trabajo, como las ayudas públicas para la adquisición de material, comedor o transporte escolar; los cheques guardería que ofrecen algunas autonomías; las ayudas de Integración y Emergencia Social para sufragar gastos de alimentos, luz y agua.
Lo mismo se aplica a las prestaciones de la Seguridad Social por desempleo o por incapacidad, jubilación, accidente, enfermedad, viudedad..., así como las becas de formación (siempre que no están exentas).
Normalmente el hecho de que estas subvenciones tributen como rentas del trabajo, resulta más ventajoso fiscalmente que si se consideraran ganancia patrimonial.
Subvenciones como rendimientos de actividad económica
Tal y como ya hemos visto, determinadas subvenciones se consideran rendimientos de la actividad económica, lo que ocurre cuando están vinculadas a dicha actividad. Es el caso de las subvenciones que te ayuden a financiar la compra de elementos ligados a tu actividad, así como de las ayudas relacionadas directamente con tu negocio o las que sustituyan a ingresos ordinarios de tu ejercicio fiscal.
¿Cómo saber si una subvención está exenta de IRPF?
Cada año se hace pública información completa acerca de todos los pasos para cumplir con tu declaración de la Renta sin errores y la tributación de las subvenciones no es una excepción. Para saber si una subvención está exenta del IRPF deberemos atender a su normativa y, en caso de duda, consultar a un asesor fiscal.
El propio acuerdo de concesión de la ayuda o subvención suele contener esta información, pero, para facilitarte las cosas, en este artículo te contamos cuáles son las subvenciones sujetas (y las exentas) en la Renta 2022.
Ayudas y subvenciones exentas de declarar en la Renta 2022
En cuanto a qué subvenciones están exentas de declarar en el IRPF, se trata de subvenciones o ayudas que escapan a la regla general, por lo que se trata de casos concretos que debes consultar individualmente.
- Becas públicas, siempre que así lo especifique con claridad su normativa.
- Ayudas económicas otorgadas por instituciones públicas a personas con discapacidad con un grado de minusvalía igual o superior al 65% o mayores de 65 años para financiar su estancia en residencias o centros de día.
- Ayudas concedidas a las víctimas de delitos violentos relacionados con la libertad sexual o violencia de género.
- Prestaciones y ayudas familiares percibidas de cualquiera de las Administraciones Públicas, ya sean vinculadas a nacimiento, adopción, acogimiento o cuidado de hijos menores.
¿Qué subvenciones hay que declarar?
Conocer qué subvenciones hay que declarar y cuáles no es necesario incluir en tu declaración de la Renta depende principalmente de la naturaleza de la propia subvención. No existe una regla general, ya que existen muchos tipos de subvenciones y cada una cuenta con una normativa aplicable distinta.
Sí podemos decir que todas aquellas subvenciones no exentas deberán quedar reflejadas en tu IRPF, dado que es necesario tributar por ellas y, por tanto, no incluirlas supondría un error que puede suponer una sanción en tu contra.
En el caso de las subvenciones exentas, es importante consultar la norma concreta para conocer si debe reflejarse o no en tu declaración anual. Hacienda nos dice que las rentas exentas no se tienen en cuenta para determinar el límite de la obligación de declarar y, salvo excepciones, no las tienes que incluir en tu declaración.
¿Cuánto se paga a Hacienda por una subvención?
Lo cierto es que no hay una respuesta única a cuánto se paga a Hacienda por una subvención o qué porcentaje se lleva Hacienda de una subvención, ya que ello dependerá de la calificación de este ingreso y del tipo fiscal que se le aplique, así como del resto de ingresos que percibas durante ese ejercicio. De ello dependerá que se produzcan 'saltos' de tramo que provoquen un pago de impuestos proporcionalmente mayor.
En general, suele cumplirse la regla de que los ingresos que tributan como rentas del trabajo, disfrutan de una fiscalidad más ventajosa que, por ejemplo, las ganancias patrimoniales. En cuanto a las subvenciones que tributen como rendimiento de tu actividad económica, normalmente lo harán al tipo que se aplique en tu caso, como cualquier otro ingreso de tu actividad.
Las subvenciones, ¿se declaran cuando se cobran o cuando se conceden?
En cuanto a cuándo se declaran las subvenciones, la regla general es que se deben incluir en el IRPF del ejercicio fiscal en el que se cobran y no en el que se conceden.
Para poder comentar debes Acceder con tu cuenta