Hace ahora algo más de una década, Bombay Sapphire le encargó al estudio de Thomas Heatherwick –autores de las nuevas oficinas de Google en Londres, que están a punto de inaugurarse– que diseñara la sede central de la empresa en Laverstoke Mill, en una zona rural en el condado de Hampshire a unas dos horas de coche de Londres (en transporte público, desde la estación de Waterloo, se tarda más o menos lo mismo en llegar). El proyecto, muy original, recupera un complejo de unos 43 edificios en desuso donde, durante años, se fabricó el papel para los billetes del Banco de Inglaterra y del Imperio Británico. Sin importar si a uno le gusta la ginebra o no, la visita merece la pena.
Un proyecto que devuelve protagonismo al río que atraviesa la destilería
Sin duda, lo más característico del complejo es que por él discurre el río Test: uno de los mejores arroyos calcáreos de Inglaterra que sucesivas obras habían confinado a un estrechísimo canal de hormigón. Desde Heatherwick Studio decidieron que lo principal era “sacar a la luz el río Test y utilizarlo como elemento organizador para devolver la claridad al lugar”. Así, y tras deshacerse de la mitad de los edificios, llevaron a cabo una minuciosa restauración de los 23 restantes y diseñaron un nuevo patio central atravesado por el río en el que lo más destacado son dos nuevos invernaderos.
Dos invernaderos entrelazados para plantas tropicales y mediterráneas
Como había que integrar la maquinaria y el equipo necesario para hacer la ginebra en un antiguo emplazamiento industrial, Heatherwick investigó sobre el proceso de destilación de Bombay Sapphire y pensó que los visitantes deberían experimentarlo. Y como la receta de la ginebra utiliza plantas tropicales y mediterráneas, Heatherwick diseñó los dos invernaderos entrelazados a los que hacíamos antes referencia: uno para cada tipo de clima y que aprovechan el calor del proceso de destilación para cultivar las diferentes plantas y especias con las que Bombay Sapphire elabora su ginebra.
Visitas guiadas, clases magistrales y afternoon tea
La destilería, que ofrece visitas guiadas –duran hora y media y el precio es 22 libras (unos 25 euros)–; clases magistrales de cócteles (unos 63 euros) y el clásico afternoon tea (unos 48 euros), obtuvo la calificación de ‘sobresaliente’ de BREEAM: certificación que evalúa la sostenibilidad de los edificios. La visita empieza en el Turbine Bar. Usando los dispensadores de ginebra, uno se puede preparar una antes de entrar en una pequeña sala de cine para descubrir más sobre Bombay Sapphire. Luego, ya en los invernaderos el propio Heatherwick cuenta los entresijos del proyecto.
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