Que la banca ha abierto el grifo hipotecario para captar más ingresos es una realidad. Según el Banco de España, a cierre de 2016 el porcentaje de financiación medio para la compra de una vivienda se situó en el 64,2%, una cifra que no se veía desde septiembre de 2004. Sin embargo, el cliente que quiera comprar casa y necesite una hipoteca no sólo deberá demostrar un trabajo estable, sino que dispone de unos ahorros cercanos al 30% del valor de compra. Ante la dificultad para ahorrar, la banca ha abierto la mano y puede llegar a financiar el 80% o 90% de la operación.