El reciente anuncio del presidente del Gobierno, acerca de la prórroga durante tres meses más de las medidas para paliar el impacto de la guerra en Ucrania en la economía española, supondría que el límite de subida de un 2% en la renovación anual del contrato de alquiler alcanzaría a otros 875.000 propietarios de viviendas. Estos arrendadores, sean grandes o pequeños tenedores, dejarían de ingresar unos 479 millones de euros, según un estudio de idealista, una cifra que se une a los 560 millones que ya no están recibiendo los afectados por esta medida. Además, desde finales de marzo, la oferta de pisos en alquiler se ha reducido un 10% entre el conjunto de las capitales, ante la inseguridad jurídica en el mercado de alquiler.