La tramitación urbanística se está convirtiendo en un cuello de botella para la construcción de viviendas, ya que la excesiva burocracia retrasa la puesta en carga de suelo durante décadas y genera inseguridad jurídica. Para Darío Rivera, presidente de la Junta de Compensación del desarrollo Retamar de la Huerta (Alcorcón, Madrid), la solución a esta problemática exige reformas legislativas urgentes, como la modificación de la Ley del Suelo, el silencio administrativo positivo y leyes autonómicas como la LIDER de la Comunidad de Madrid, combinadas con una apuesta por la regeneración urbana y una colaboración público-privada que desbloquee proyectos y amplíe la oferta residencial.