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No compres sillas para tu jardín: cultívalas como si fueran plantas

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Los entusiastas de la naturaleza y el ‘hazlo tú mismo’ están de enhorabuena. Gracias a la iniciativa de dos diseñadores italianos, ya no hay por qué comprar las sillas de jardín, sino que se pueden cultivar. Andrea Sanna y Piergiorgio Robino, del colectivo de artistas Studio Nucleo, han llevado un paso más allá el concepto de mueble respetuoso con el medio ambiente y han creado un asiento pensado para crecer en sintonía con el jardín de un hogar.

Bajo el nombre de Terra! este particular mueble de jardín se fabrica con piezas de cartón cortadas con láser que se ensamblan para que adopten la forma de una silla o un sillón. El dueño tiene que cubrirlos con tierra y rodearlo con semillas para que la hierba crezca sobre el mueble, que se integrará plenamente con el resto del césped de la localización en la que sea instalado.

El proceso de fabricación de otros muebles causa daños al medio ambiente: en muchos casos se desperdicia madera y energía tanto en las fábricas como en la entrega o se emiten compuestos contaminantes durante la producción de materiales como el hierro o el acero.  Sin embargo, según estos diseñadores italianos, Terra! compensa el impacto de la huella de carbono gracias al crecimiento de más vegetación.

Robino y Sanna también querían acortar la distancia entre los consumidores y el proceso de fabricación. “El proceso de consumo de los objetos en nuestras casas ha sido históricamente muy desconsiderado”, defienden. “Los objetos llegan como naves alienígenas, de las que no sabemos nada y todo lo que aprendemos sobre ellos es lo que quieren que aprendamos”.

Según su filosofía, la mejor manera de aprender sobre un objeto es construyéndolo. “No hay un grado de intimidad mayor con un objeto que ser su creador”. Por ello, Terra! no es un producto acabado. Estos diseñadores envían al cliente la estructura de cartón que después hay que montar, aunque no hacen falta ni tornillos ni herramientas. Eso sí, la tierra y el cuidado necesarios corren de cuenta de los dueños creadores. “El sillón nacerá en su jardín y se transformará en parte de su paisaje”, remarcan.

Historia de una silla de jardín

Sin embargo, la idea, que ha recaudado más de 20.000 euros en la plataforma de ‘crowdfunding’ Kickstarter, no es nueva. El sillón de hierba Terra! se mostró públicamente en 2002 en el Milan Salone Satellite, una exposición de diseño. Desde entonces se ha mostrado en distintos espacios: en el Centro Pompidou de París, en la Trienal de Milán, en la Bienal de Belo Horizonte (Brasil) y en el Carnegie Museum of Art de Pittsburgh.

Además, Terra! ya se vendió por todo el mundo hasta 2005. Sin embargo, la producción dejó de ser sostenible, por lo que la idea se aparcó en un cajón y plantar un sillón dejó de estar al alcance de los usuarios.

Este año, después de recibir una carta de un fan que quería la suya propia, Studio Nucleo revisó los diseños para conseguir que fueran más fáciles de reproducir. También desarrollaron un sofá destinado a crecer en el jardín de sus futuros dueños.

Para evitar tener que venderlos en tiendas de muebles, los diseñadores han utilizado Kickstarter para conocer a los interesados y gestionar los primeros pedidos. Una versión a pequeña escala cuesta 115 euros. Las versiones a tamaño real de los sillones cuestan 250 euros y los sofás 490. “El concepto es el mismo pero todo ha mejorado”, explican en la plataforma de micromecenazgo.

Hay que tener en cuenta que con Terra! el proceso no acaba cuando la montas. Hay que repartir las semillas uniformemente, regarla y asegurarse de que la tierra tiene los nutrientes necesarios. Además, hay que comprobar que las semillas crecen sobre toda la silla, por lo que si no han echado raíces sobre alguna de las zonas hay que replantarlas de nuevo.

Al final, la calidad de los asientos dependerá de las habilidades del jardinero y de su capacidad para que crezca el césped. Si lo logra, solo queda apoyarse en estos particulares asientos de jardín y disfrutar de muebles de diseño respetuosos con el medio ambiente.