El Ayuntamiento de la ciudad estadounidense de Seattle ha aprobado una nueva ordenanza de transparencia en los contratos de arrendamiento de vivienda en la ciudad que entrará en vigor a partir de julio de 2027. La medida pretende poner coto a los 'cargos ocultos’ en los alquileres como los relacionados con los servicios administrativos, el alquiler por mascota o los costes por recogida de paquetes. Además, la norma exige precios claros y transparentes desde que se anuncia la vivienda en alquiler para evitar recargos adicionales. Los propietarios que incumplan se enfrentan a multas por el triple del importe que aplicaron incorrectamente.
Firmar un contrato de alquiler supone un compromiso tanto para el propietario como para el inquilino, estableciendo derechos y obligaciones para ambas partes. Sin embargo, pueden surgir circunstancias que hagan necesario modificar alguna de sus cláusulas una vez firmado. Esto sí es posible si ambas partes están de acuerdo. Por ejemplo, se podría cambiar la renta, el plazo para pagar las mensualidades o la aceptación o prohibición de mascotas en el piso. Para ello, hay que elaborar un anexo, que deben firmar las dos partes.
El contrato de alquiler es el documento que establece las condiciones del arrendamiento entre propietario e inquilino, pero en muchas ocasiones puede ser necesario realizar modificaciones o añadir cláusulas adicionales sin invalidar el acuerdo original. Para ello, se utiliza el anexo al contrat
Aunque es un aspecto poco conocido de los contratos de alquiler, elaborar un inventario detallado de los muebles y pertenencias de un piso, así como de su estado, es crucial para resolver futuros conflictos y, sobre todo, para la devolución de la fianza.
En la negociación de un contrato de arrendamiento, tanto propietario como inquilino se centran en su duración, la renta a pagar o las garantías a añadir en el mismo. Pero una parte clave del acuerdo es clarificar quiénes son los firmantes facultados por cada parte. Los expertos de Ático Jurídico resuelven los supuestos más habituales en los que se pueden generar dudas, y evitar así que el alquiler pueda devenir nulo.
Artículo escrito por Alfredo García, experto de alquiler protegido La modificación de la ley de arrendamientos urbanos, aprobada en junio de 2013, establece la posibilidad de inscribir el contrato de alquiler en el registro de la propiedad.
El contrato de alquiler no presenta la obligación de registrarlo en ningún organismo público. Aunque sí que es cierto que para asegurarse de cumplir la normativa vigente y la correcta firma del mismo, es muy recomendable acudir a un notario con todas las partes firmantes, aunque esto suponga e
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