Kengo Kuma, arquitecto: “Con un buen diseño arquitectónico podemos salvar zonas despobladas”
Tokio, 1964. Un niño entra al estadio olímpico diseñado por Kenzo Tange, de la mano de su padre, y decide, en ese instante, qué será de mayor. 62 años después, ese niño es el arquitecto vivo que más nos ha enseñado a desconfiar del hormigón.





















































