Según los datos del World Prison Brief, los presidiarios del extranjero de disparan en países pequeños con un alto porcentaje de población extranjera en el país. Por ejemplo, el 100% de los reclusos en Mónaco son foráneos, pero se debe, sobre todo, a que los monegascos son la población minoritaria del país, con apenas el 21,6% de sus habitantes. La situación se repite en Andorra (88,5%) o Emiratos Árabes Unidos (87,8%), Liechtenstein (75%), o Luxemburgo (74,7%).