El INE confirma que el PIB creció un 0,6% en verano, una décima menos, apoyado sólo en la demanda interna
La economía española mantiene un ritmo sólido de crecimiento, aunque empieza a mostrar signos de moderación. En el tercer trimestre del año, el avance del PIB se apoyó de nuevo en la demanda interna, impulsada por el consumo y la inversión, mientras que el sector exterior volvió a actuar como freno en un contexto de creciente incertidumbre internacional.