Un castillo protege este paraíso portugués en la frontera con España
En el extremo norte de Portugal, allí donde la frontera con España se diluye entre montañas verdes y caminos antiguos, existe una villa rodeada por el único parque nacional del país y coronada por un castillo medieval que aún domina el territorio. Se trata de Montalegre, un territorio compartido parcialmente con España y que es uno de los grandes pulmones verdes de la Península Ibérica. Su símbolo más reconocible es su castillo medieval, construido en el siglo XIII y situado en lo alto de una colina, que hoy en día es un monumento turístico.