El Banco de España constata que los precios de naves, locales u oficinas no evidencian indicios de encontrarse por encima de su nivel de equilibrio a largo plazo y, por tanto, no están sobrevalorados, como lo estuvieron entre 2001 y 2007. El supervisor financiero afirma que los desequilibrios en los inmuebles comerciales tienen un potencial impacto adverso sobre la actividad económica de las empresas y la estabilidad financiera. No obstante, recuerda que el nivel de exposición de la banca española es reducida, al suponer un 4,4% de la cartera total de préstamos, frente al 6,8% que representa en el conjunto de la UE.