La oferta de pisos en alquiler en el Reino Unido ha descendido a su ritmo más rápido desde el confinamiento por el covid-19 durante el pasado agosto, según la encuesta inmobiliaria realizada por los Rics. El indicador de propietarios de esta asociación de profesionales del ‘real estate’ apunta a que muchos propietarios estén abandonando el mercado, algo que los agentes atribuyen a los próximos cambios fiscales y legislativos, como la puesta en marcha de la ley de derechos de los inquilinos o cambios en las tasas de sucesiones, un aumento del impuesto sobre la propiedad y la posible imposición de pagos a Hacienda sobre los ingresos por alquiler.
El escenario de máxima tensión económica, geopolítica y comercial en el que nos encontramos ha abierto una brecha en la estrategia monetaria internacional. En las últimas 48 horas, varios bancos centrales de diferentes partes del mundo han anunciado sus decisiones sobre los tipos de interés, con unos resultados de lo más variopinto. Mientras las instituciones de EEUU, Japón, Reino Unido y Chile han optado por la prudencia y han mantenido estable el precio del dinero, la de Brasil ha anunciado una subida y las de Noruega, Suecia y Suiza han apostado por una bajada, al igual que hizo el BCE a principios de mes. Incertidumbre es la palabra más repetida en los discursos de todas ellas.
Los recientes datos publicados por Nationwide demuestran que el precio medio de una vivienda en el Reino Unido asciende hasta las 268.213 libras (322.000 euros al cambio actual), lo que refleja un incremento mensual e interanual del 0,1% y 4,1%, respectivamente. Estas cifras suponen un aumento en el precio de los inmuebles, aunque menos de lo esperado, ya que las previsiones de Reuters estimaban un aumento mensual del 0,3% y anual del 4,3%.
El crecimiento anual de los sueldos en Reino Unido se está acelerando en los últimos meses, impulsado por el sector privado. Según la Oficina Nacional de Estadística (ONS), el incremento salarial se ha situado en el 5,2% entre agosto y octubre, frente al 4,4% de los tres meses anteriores en el caso de los ingresos totales y del 4,9% de los ingresos regulares (que excluyen los bonus). Estos datos han enfriado las expectativas de que el Banco de Inglaterra anuncie una bajada de los tipos de interés en la reunión de este jueves, ya que el mercado cree que apostará por la cautela ante el impacto que puede tener el aumento de los salarios en la inflación, que está subiendo de nuevo y supera el objetivo del banco central.
Hace apenas cinco meses, el Partido Laborista ganó las elecciones de Reino Unido tras más de 14 años en la oposición. El ahora primer ministro Keir Starmer prometió en campaña que construirán 1,5 millones de viviendas nuevas. Sin embargo, el ministro de Vivienda, Matthew Pennycook, ya ha declarado en la Cámara de los Comunes que este objetivo “será más difícil de lo esperado”, ante la “difícil herencia” que dejó el anterior gobierno conservador. Pennycook también declaró que cualquier cosa que no sea cumplir ese objetivo sería una “respuesta inadecuada a la intensa crisis de vivienda” y ha adelantado más colaboración con las autoridades locales y reformas en el alquiler.
El precio medio de la vivienda en el Reino Unido ha batido un nuevo récord en octubre, a pesar de que el crecimiento se ha ralentizado con respecto a meses anteriores y a octubre de 2023, según la entidad prestamista Halifax. Una vivienda tipo cuesta ahora 293.999 libras esterlinas (casi 355.000 euros al cambio actual), superando el máximo anterior, establecido en junio de 2022 en 293.507 libras esterlinas (354.400 euros), cuando los precios se vieron impulsados por la era postpandemia y unos tipos de interés en mínimos históricos. Los precios de la vivienda aumentaron un 0,2% intermensual, un ritmo más lento que en los meses anteriores, pero se trata de la cuarta subida mensual consecutiva.
La crisis inmobiliaria de Reino Unido continúa creciendo. El número de sociedades limitadas que han comprado viviendas en el mercado para ponerlas en alquiler se ha casi triplicado desde el ‘terremoto’ del Brexit. Hasta septiembre, las sociedades limitadas ubicadas en Inglaterra y Gales han comprado más de 85.000 nuevas propiedades para posteriormente arrendarlas, este dato es un 165% más alto que en 2017 (año en el que empezó a tratarse la salida del Reino Unido de la Unión Europea), cuando se registraron 32.000 compraventas en todo el año.
Los compradores de viviendas en el Reino Unido han intensificado su búsqueda tras la primera reducción de los tipos de interés en más de cuatro años por parte del Banco de Inglaterra y la victoria electoral de los laboristas. Según el portal inmobiliario Rightmove, estos dos factores han creado “expectación entre los compradores”. El número de compradores que se pusieron en contacto con agentes inmobiliarios para ver casas en venta aumentó un 19% interanual desde la decisión del Banco de Inglaterra el pasado 1 de agosto, una aceleración con respecto al aumento del 11% interanual registrado en el mes de julio.
Los analistas esperan una inyección de optimismo en el mercado inmobiliario en el Reino Unido después de que el Banco de Inglaterra aplicara el primer recorte de los tipos de interés básicos desde 2020, para establecerse en el 5%. Se espera que la actividad en la compraventa de viviendas repunte en los próximo meses, en un momento en el que los precios de las casas ya están aumentando a su ritmo más rápido en los últimos dos años.
Los precios de la vivienda en Londres subieron por primera vez en mayo después de anotarse caídas durante el último año. El coste de las propiedades aumentó apenas un 0,2% interanual en el quinto mes de 2024, según datos oficiales de la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS, por sus siglas en inglés). El precio medio de la vivienda en la capital británica alcanza las 523.000 libras (622.500 euros), mientras que en el conjunto del Reino Unido el incremento fue del 2,2%, hasta las 285.000 libras (340.000 euros). Mientras, los alquileres en todo el país registraron subidas de un 8,6% anual hasta junio.
El Banco de Inglaterra ha decidido elevar en 75 puntos básicos el tipo de interés de referencia para sus operaciones, que pasará a situarse en el 3%, su nivel más alto desde 2008, en respuesta a la escalada de la inflación, que rondará el 11% en el cuarto trimestre del año, según ha anunciado la propia institución. Este último alza supone ocho reuniones consecutivas de incrementos del precio del dinero en Reino Unido.
A EEUU, Reino Unido y la eurozona les separa un mundo en materia monetaria. El banco central estadounidense ya ha aplicado nueve subidas de los tipos de interés en tres años y el Banco de Inglaterra dos en 12 meses, mientras que en la eurozona no se esperan movimientos hasta 2019. ¿Por qué hay estas diferencias? Según los expertos, este desajuste se debe a la evolución dispar de inflación, el crecimiento económico, la creación de empleo y alguna que otra razón política.
Tras el recorte de tipos de interés en un punto porcentual, efectuado por el banco de Inglaterra, hasta dejarlos en el 2%, mínimos de 1951, la consultora inmobiliaria, knight frank, señala que ve improbable que tenga un efecto inmediato en el mercado residencial, aunque pueda tentar a algunos compra
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