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Si Rajoy va a ser presidente, ¿la economía va a ir mejor, igual o peor?

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Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Si es verdad que la bolsa ‘descuenta’ los hechos antes de que sucedan, parece que los inversores ya habían apostado por Mariano Rajoy

La semana pasada, el Ibex sobrepasó los 9.000 puntos, cerrando el viernes en 9.100 enteros. En los últimos cuatro meses, esto solo había sucedido una vez. Pues bien: apenas se supo que el PSOE iba a facilitar la investidura, la bolsa rompió el techo pues este lunes llegó a los 9.216 puntos, algo que no sucedía desde mayo, y es muy probable que a lo largo de los próximos días, el índice suba aún más y supere los máximos del año.

Esta semana, además, aparece uno de los datos más importantes de la economía: el paro según la Encuesta de Población Activa (EPA). Es el índice que se publica cada tres meses y que se basa en 60.000 fiables consultas en hogares españoles. En el tercer trimestre del año pasado el paro bajó en casi 300.000 personas, según el INE. Fue además un dato importante porque se bajó de la barrera psicológica de los cinco millones de parados.

Todo apunta a que este año la cifra de caída del paro en el tercer trimestre será bastante notable porque la economía sigue creciendo a un ritmo similar al del año pasado, y porque este año España está batiendo el rÉcord de entrada de turistas. Excelltur calcula que este año visitarán nuestro país 75 millones de personas, lo que significa un aumento del 9% sobre 2015. Además, el tercer trimestre económico es el más turístico del año ya que incluye julio, agosto y septiembre.

Sobre el crecimiento económico, los mismos españoles están sorprendidos de que, a pesar de que ha habido un Gobierno en funciones durante 10 meses, la economía haya seguido creciendo, incluso más de lo previsto.

Rajoy va a empezar su segundo mandato con unas previsiones muy buenas: la economía está creciendo por encima del 3%. Hasta los duros analistas del FMI mejoraron las previsiones para España hace pocos días, diciendo que la economía crecerá cerca de un 3,1%, medio punto más de lo que había pronosticado hasta ahora. Eso en economía es como pasar de notable a sobresaliente. Están sorprendidos de que ni el Brexit ni la parálisis política hayan tenido un impacto visible en la economía.

El ministro de Economía Luis de Guindos ha dicho, sin embargo, que sí cree que la economía ha sufrido algo por la inestabilidad política. Si tiene razón, eso significa que –ahora que se despeja el panorama con la investidura de Rajoy– la economía puede crecer incluso más de lo previsto por el FMI. Los cálculos de De Guindos eran de un 2,9% para este año... Ya lo puede ir revisando.

Crecer quiere decir que muchos empresarios que han paralizado proyectos y contrataciones porque no sabían quién iba a gobernar, las van a poner en marcha. La duda de los empresarios no era un miedo injustificado: no sabían si iba a llegar un gobierno de izquierdas que prometía echar abajo la reforma laboral (o sea endurecer las condiciones del despido), u otro que iba a proseguir con su política actual.

“Esperamos que en un futuro muy cercano tengamos Gobierno y empecemos a funcionar. En la economía todo lo que es estabilidad y tranquilidad da puntos y décimas a la economía”, decía a principios de este mes Juan Rosell, presidente de los empresarios.

Ahora el panorama está despejado. España entra en el último trimestre del año con las cosas más claras que hace un año, cuando se preparaban unas elecciones en las que las encuestas no predecían si iba a ganar la coalición de izquierdas o la de centro-derecha.

Casi todos los índices económicos del país están en positivo: más crecimiento, más afiliados a la Seguridad Social, más empleo, más hipotecas…

Por otra parte, el petróleo se mantiene aún en unos niveles que permiten ahorrar mucho dinero al país en la factura energética. Las familias españolas encaran las fiestas más caras del año con, previsiblemente, más dinero en el bolsillo.

No sabremos su grado de optimismo hasta principios e diciembre, cuando salga la encuesta del CIS. Se debe a que las encuestas se hacen en las primeras semanas de cada mes, y la investidura de Rajoy sucederá en la segunda quincena por lo cual en noviembre no habrá datos muy fiables.

Todo indica que las ventas al por menor serán buenas porque el índice que publica el Ministerio de Economía ha ido mejorando trimestre a trimestre. El año pasado subió un 3%, y en el tercer trimestre de este año ya va por el 4,2%.

Un estudio proyectado por Randstad, indicaba que en estas Navidades habrá más de 338.000 contratos nuevos, lo que supone un 11% más que el año pasado. Eso sí, la inmensa mayoría serán temporales.

El dato que no acaba de despertar es el del cemento, indicador clave de la actividad de la construcción. En septiembre cayó un 3,4%. A lo largo del año, la caída es del 2,9%, lo cual demuestra que el sector inmobiliario está débil.

Entonces, ¿cómo es que se dan más hipotecas para comprar pisos? Porque se están vendiendo más viviendas de segunda mano que viviendas nuevas. Un informe del Consejo del Notariado publicado este mes de octubre afirmaba que la venta de pisos había subido un 17% en agosto, pero que lo que tiraban eran los pisos usados (+19,7%), porque la vivienda nueva había caído un 9,3% en tasas interanuales.

Todo hace pensar que tener un nuevo Gobierno, aunque sean las mismas caras, es como estrenar un coche nuevo. Quedan muchas leyes pendientes de aprobación. Para empezar los Presupuestos Generales del Estado. También sabremos qué pactos se forjarán entre el PP y el PSOE, y si alguno de ellos va a tocar los contratos laborales. Lo bueno es que muchos programas de inversión estatal se reactivan, y que eso permitirá a los empresarios despejar sus dudas.

Ahora, el Gobierno de Mariano Rajoy tiene que enviar mensajes optimistas, aprobar medidas de ayuda a los empresarios, impulsar la economía, y crear puestos de trabajo. Porque el empleo, no lo olvidemos, es el mejor estado del bienestar. Con empleo seguro y estable, se forman familias, se tienen hijos, se piden hipotecas y se compran pisos, neveras y coches. Así es como tira la economía.