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La deducción por alquiler de vivienda en Aragón en la declaración de la renta 2016

Autor: Redacción

El Estado central da a las comunidades autónomas cierto grado de independencia fiscal para que puedan aumentar o reducir la presión impositiva de todos los contribuyentes que residen en ellas. Entre las deducciones autonómicas más destacadas se encuentra la destinada al alquiler.

En el caso de Aragón, están reservadas a unos casos concretos: el arrendamiento de la vivienda habitual vinculado a determinadas operaciones de dación en pago y la deducción para el arrendador de viviendas sociales.

En el caso de las daciones en pago, la autonomía permite una desgravación del 10% de las cantidades aportadas en el ejercicio fiscal 2016 sobre una base máxima de 4.800 euros. Para acogerse a este beneficio fiscal deben darse algunas circunstancias: que la base imposible sea inferior a 15.000 euros (o a 25.000 euros si es una declaración conjunta) y que se haya formalizado el depósito de la fianza. Para descubrir si cumple este requisito, el contribuyente debe comprobar las casillas 392 y 405 de la página 12 de la declaración.

Además, Hacienda explica que “solo será aplicable en el caso de la adjudicación de la vivienda habitual en pago de la totalidad de la deuda pendiente mediante hipoteca de la citada vivienda y siempre que, además, se formalice entre las partes un contrato de arrendamiento con opción de compra de la misma vivienda”. Cumplidos los requisitos, el beneficiario también deberá hacer constar el NIF del arrendador en la casilla 963 y en la casilla 966 si existe un segundo arrendador.

En el caso del propietario, y más allá de la deducción estatal del 60%, Aragón establece una desgravación adicional del 30% de la cuota autonómica del IRPF para los contribuyentes que hayan puesto al menos una vivienda a disposición del Gobierno o alguna de sus entidades vinculadas al Plan de Vivienda Social de Aragón.

Así pues, las desgravaciones de la autonomía se suman a las estatales. En el caso del dueño de la casa alquiladaHacienda permite deducir hasta el 60% de los rendimientos ligados al arrendamiento (la cantidad que resulta de restar a los ingresos los gastos deducibles, como impuestos, suministros, mantenimiento…), independientemente de la edad de los inquilinos.

En su caso, la deducción solo beneficia a los que firmaron el contrato antes del 1 de enero de 2015. Se trata de una desgravación del 10,05% de las cantidades satisfechas, siempre que la base imponible del contribuyente sea inferior a 24.020 euros.