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España, a la cola de Europa en facilitar el pago de impuestos a las empresas en plena crisis del covid-19

Pixabay
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Autor: Redacción

El Gobierno ya ha anunciado una batería de medidas para tratar de minimizar el impacto de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, las ayudas a las empresas en lo que a impuestos se refiere están muy lejos de las que han puesto en marcha los principales países europeos.

Los Gobiernos de Alemania, Francia, Italia y Holanda han anunciado un aplazamiento del pago de todos los tributos durante un plazo de tres meses, mientras que en Luxemburgo el aplazamiento dura un mes más. Y en el caso de Portugal el plan pasa por aplazar las autoliquidaciones de IVA e Impuesto de Sociedades.

En el caso de España, las medidas son mucho más limitadas. En marzo, justo cuando el Ejecutivo decretó el estado de alarma, el Ministerio de Hacienda dio luz verde a un aplazamiento del pago de las retenciones de IRPF que pagan las empresas, del pago fraccionado del Impuesto de Sociedades y de las cuotas repercutidas del IVA, pero con límites: solo está permitido aplazar hasta 30.000 euros en total, durante un plazo máximo de medio año (los tres primeros meses sin intereses). Y lo más importante es que solo pueden beneficiarse las pymes y los autónomos cuya facturación anual no supere los 6 millones de euros.

“El Gobierno debe mantener en la recámara medidas de apoyo más ambiciosas en el ámbito laboral o de liquidez de las empresas y en otros como el tributario o las transferencias directas a empresas, ya que las vigentes son insuficientes”, aseguran desde el Círculo de Empresarios.

El plan que ha puesto en marcha el Gobierno también ha desatado las críticas de los asesores fiscales, colectivo que pide una suspensión generalizada del pago de tributos o, como mínimo, un aplazamiento para todo el tejido empresarial. También reclaman seguir el ejemplo de las principales potencias económicas del Viejo Continente, como por ejemplo en los pagos fraccionados que deben realizarse el próximo 20 de abril, según el calendario fiscal.

En España, las empresas no tienen opción para dejar de afrontar el pago, a no ser que realicen una reclamación judicial o notarial al deudor. En cambio, sus homólogas luxemburguesas tienen la posibilidad no presentar dichas autoliquidaciones o, al menos, reducir los pagos a cuenta para que desembolsen el importe que puedan.

Además, Luxemburgo ha acelerado las devoluciones pendientes para dotar de liquidez a las empresas (medida que también han tomado otros países como Francia y Bélgica), mientras que en Holanda las empresas pueden compensar las pérdidas de 2020 con los beneficios registrados el año pasado.

En Italia también se ha aprobado deducciones fiscales para los comercios que se han visto obligados a echar el cierre, mientras que Grecia ha sacado adelante una exención de IRPF para los primeros 800 euros de sueldo de los trabajadores.

A pesar de que nuestro país arrastra uno de los déficits públicos más altos de la Unión Europea (un 2,64% del PIB a cierre del año pasado) y de que este año se disparará hasta situarse entre el 5% y el 10% del PIB, los expertos aseguran que el Gobierno tiene margen para tomar medidas fiscales similares a las de los socios europeos, cuyo impacto positivo sería inmediato.

Bajar impuestos, descartado

Los economistas van un paso más allá y apuestan por una bajada de impuestos para amortiguar el golpe económico de la pandemia. Sin embargo, muchos dudan de que esta alternativa pueda ponerse en marcha.

"Lo que más necesitaría la economía son estímulos fiscales y bajar el IRPF, el IVA y los impuestos sobre los hidrocarburos (que suponen más de la mitad del precio), pero, como no lo veo compatible con los planes del Gobierno, habrá que eliminar gastos superfluos y recortar parte del Estado de Bienestar para evitar que los problemas vayan a más”,  explica a idealista/news Juan Carlos Higueras, analista económico y profesor de EAE Business School.

Por su parte, María Jesús Fernández, economista senior de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), incluso alerta de que el Gobierno podría subir algunos impuestos en 2021 o bien, ya que recortar el gasto público no parece estar entre sus planes.