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Los riesgos que tiene la hipoteca que han firmado Pablo Iglesias e Irene Montero

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Autor: Redacción

Pablo Iglesias e Irene Montero, los dos principales representantes del partido político Podemos en el Congreso de los Diputados, han copado la actualidad informativa en los últimos días tras comprarse una vivienda.

La pareja, que espera mellizos para los próximos meses, ha adquirido un chalet de 268 m2 con una parcela de más de 2.000 m2 en el municipio de Galapagar, en plena sierra de Madrid, por un importe que ronda los 615.000 euros.

El propio Iglesias ha confirmado en una red social algunos de los detalles de la operación: han aportado unos 120.000 euros para formalizar la compra, han solicitado una hipoteca de 540.000 euros con Caja de Ingenieros, una sociedad cooperativa de ahorro y crédito, a un plazo de 30 años, lo que les supondrá pagar al mes “algo más de 800 euros cada uno”.

Teniendo en cuenta todos estos datos, todo apunta a que Iglesias y Montero han firmado una hipoteca variable a un tipo de interés que se movería aproximadamente en euríbor+0,6%/euríbor+0,8%, ya que un préstamo fijo de esas características tendría una cuota mensual muy superior (alrededor de los 2.000 euros). Para pagar unos 1.600-1.700 euros a tipo fijo, la hipoteca se tendría que haber firmado a un interés bajísimo y completamente fuera de mercado (por debajo del 1%, cuando de media se está ofreciendo al menos un 1,5%). 

Cálculo de una hipoteca como la de Pablo Iglesias e Irene Montero en el simulador de hipotecas de idealista:

A pesar de que las condiciones están en línea con los precios de mercado (hay entidades que ofrecen un euríbor+0,8% y siempre se tiene en cuenta el perfil del cliente y las vinculaciones a contratar, como el seguro de hogar, de vida, la domiciliación de la nómina, la apertura de un plan de pensiones...), Juan Villén, responsable de idealista/hipotecas sostiene que "con los datos públicos que conocemos, parece que la pareja ha asumido más riesgos de lo recomendable a la hora de firmar el préstamo para la compra de la vivienda” y que “el suyo no es un buen ejemplo al endeudarse de esa manera, sobre todo en un momento en el que estamos pidiendo prudencia al sector financiero para evitar los excesos del pasado”.

¿Por qué? Por varios motivos:

1. El euríbor va a subir y la cuota mensual, también. Esos poco más de 1.600 euros que pagan conjuntamente Iglesias y Montero están calculados en un momento excepcional: el euríbor está en terreno negativo y en el nivel más bajo de la historia (-0,19%). A pesar de que aún no está claro cuándo empezarán a subir y en qué intensidad, el mercado sospecha que podríamos ver cambios en el plazo de un año y está convencido de que estos mínimos no se podrán mantener para siempre.

La media histórica del euríbor a 12 meses, el plazo más utilizado para referenciar las hipotecas en España, supera el 2%, aunque no podemos olvidar que llegó a estar por encima del 5% antes de que estallara la crisis.

¿Y esto cómo afecta a la hipoteca? La respuesta es que a medida que se vaya encareciendo el euríbor lo irá haciendo también la cuota mensual que paga el hipotecado, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos tratando con un espacio temporal elevado (30 años de vida del préstamo). Así pues, si el euríbor vuelve a situarse en el 2% en un plazo en los próximos años, esa cuota mensual actual de 1.600 euros pasará a una horquilla de 2.000-2.400 euros (dependiendo de los años que tengamos en cuenta). Todo un golpe para el bolsillo de cualquier familia.

2. Dos niños en camino y una casa grande que mantener. Otro factor a tener en cuenta es la cantidad de cambios personales que va a vivir la pareja próximamente. Esperan mellizos para el próximo otoño, con el impacto que tiene la llegada de los hijos, a lo que se suma el elevado coste de mantenimiento de una casa de casi 270 m2 de superficie y con una parcela casi 10 veces más grande. 

3. Poca mejora salarial a la vista. Además de los cambios personales, se suma que la pareja, a día de hoy, no cuenta con grandes expectativas de mejoras salariales dada su profesión y su puesto de trabajo actual. Por ejemplo, 2017 fue el primer año de subidas de sueldo de los parlamentarios desde 2010 y el repunte fue de un 1%, mientras que para este año está previsto un 1,5%. No obstante, y de los más de 200.000 euros que percibe la pareja al año según los datos oficiales, menos de 40.000 euros se corresponden con actividades ajenas a la política. 

Este punto es importante, porque uno de los principales consejos de los expertos es que el pago de la vivienda no suponga más de un tercio de los ingresos, pero si la cuota hipotecaria sube más rápido que los ingresos o dejan de tener las retribuciones actuales, la familia corre el riesgo de saltarse esa regla.

4. Se han comido los ahorros. Según la documentación que han aportado Iglesias y Montero para hacer un ejercicio de transparencia, la entrada de la vivienda y los gastos e impuestos asociados a la operación le han dado un buen mordisco a los ahorros que habían conseguido reunir hasta la fecha. Y es que han aportado en torno a 120.000 euros para cerrar la operación, lo que supone en torno al 85% de la cantidad que tenían hasta ahora. Según los datos que aparecen en el portal de transparencia de su partido (con fecha de noviembre de 2016), Iglesias tenía en cuentas y depósitos unos 123.000 euros, mientras que Montero disponía de unos 17.000. En total, 140.000 euros. 

Por tanto, y si sus ingresos no mejoran a la misma velocidad que se encarece su hipoteca, podría darse el caso de que no dispongan de un colchón amplio del que ‘tirar’.

5. La posibilidad de quedarse ‘atrapados’ con la hipoteca. Por último, no podemos olvidar la gran lección que nos ha dado la crisis: el precio de la vivienda puede bajar... y mucho y muy rápido. Esta posibilidad es especialmente relevante si tenemos en cuenta que los líderes parlamentarios de Podemos han solicitado una hipoteca que se salta las directrices que reinan generalmente en el mercado hipotecario: que el importe prestado no supere el 80% del precio de compra del inmueble o de su valor de tasación, lo que se conoce como el ‘Loan To Value’ (LTV). En el caso de Iglesias y Montero, el porcentaje se acerca al 90%.

En el caso hipotético de que llegara una nueva crisis y el precio de las casas volviera a caer un 30%-40%, su propiedad se abarataría rápidamente, pero no su hipoteca. De darse una situación así, podrían deber al banco (la Caja de Ingenieros en su caso) más dinero del que valdría su chalet. Se trata de una situación conocida como ‘negative equity’ que tras el estallido de la burbuja inmobiliaria afectó a cientos de miles de hogares en España y que supone un grave problema si la familia necesita con urgencia vender la propiedad justo cuando el ciclo inmobiliario no atraviesa un buen momento.

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