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La plastilina milagrosa que arregla (casi) todos los desperfectos del hogar

La plastilina que arregla los desperfectos de la casa
Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

Cables, sartenes, frigoríficos, manillares, grifos… Casi todos los desperfectos del hogar se pueden solucionar con Sugru, una plastilina inventada hace tres años por una irlandesa, Jane ní Dhulchaointigh (un apellido gaélico), que  estudió escultura y diseño en Londres y empezó a experimentar con materiales moldeables sin saber adónde podría llegar.

Por fin, tras siete años de intentos dio con una plastilina mágica que arregla muchos desperfectos diarios de la casa. Eso sucedió en 2012, y ahora FormFormForm (fabricante de Sugru) es una de las start-ups más prometedoras del Reino Unido. Se ha convertido en un fenómeno desde el momento en que la gente empezó a compartir sus propiedades maravillosas como producto ‘arreglatodo’ en las redes sociales y sobre todo en YouTube.

Se trata de una pequeña pieza de silicona de colores que viene envuelta como si fuera un chicle. Una vez en contacto con el aire, Sugru se puede amoldar a cualquier superficie durante 30 minutos, actuando como un pegamento pero manteniendo su elasticidad. Se endurece definitivamente a las 24 horas. 

Puede servir para reforzar los cables de las baterías de los móviles o los ordenadores, cubrir las roturas de las estanterías de los frigoríficos, en las paredes o en el suelo, recubrir grifos, taponar agujeros o cualquier cosa. El lema en inglés es 'Fix that thing' o ‘arregla todo’.

cables de las baterías de los móviles

La fábrica de Sugru está situada en el este de Londres y ya tiene encargos por valor de cinco millones de libras esterlinas (unos seis millones de euros). Fabrican más de medio millón de piezas al mes pero van camino de fabricar millones.

Lo mejor de todo es que cada vez aparecen más aplicaciones para Sugru: desde personas que lo utilizan para reforzar las cazoletas de sus floretes de esgrima, hasta otros que blindan sus cámaras de fotos contra las caídas o lo emplean para evitar rozaduras.

El producto no solo es resistente a los golpes sino que aguanta temperaturas de  60 bajo cero a 180 grados centígrados.  La palabra Sugru viene del gaélico ‘sugradh, que significa ‘jugar’. Todavía no tiene la certificación europea, pero la inventora espera que eso suceda pronto.

La inventora no se cree aún el éxito de su producto. Pero está convencida de que gran parte de ello se debe a las redes sociales, y, sí, bueno, a que Sugru es como la plastilina maravillosa que todos esperábamos.