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Los pasos y consejos que debes seguir para invertir en bolsa desde el salón de tu casa

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Autor: Redacción

Para invertir en bolsa ya no hace falta desplazarse a una oficina bancaria, ni al despacho de nuestro operador de confianza. Con el auge de las nuevas tecnologías cada vez más particulares optan por gestionar todas las operaciones a través de Internet. ¿Y qué hay que hacer para invertir en el mercado desde casa? Resumimos algunos consejos prácticos para conseguirlo:

1. Elegir un bróker online

Para invertir por Internet lo primero que debemos hacer es tener un bróker online, es decir, un intermediario financiero desde cuya plataforma se puedan realizar las operaciones de compraventa. Se puede optar por una empresa especializada o por los bancos, ya que todos tienen mecanismos para operar en tiempo real. En la página web de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) encontramos una lista de las sociedades y agencias de valores que puede ser de utilidad y que evita caer en las redes de los denominados chiringuitos financieros.

2. Decidir el producto de la inversión

No solo es posible invertir en bolsa a través de Internet, sino que también están disponibles otros productos financieros algo más complejos, como los futuros o las opciones. Y todo ello sin ningún tipo de fronteras: se puede invertir en una empresa que cotice en la bolsa española o en cualquier otro mercado del mundo, ya sea grande o pequeño.

3. Abrir una cuenta

Una vez que hemos decidido en qué producto vamos a invertir y desde qué tipo de plataforma, el inversor tiene que abrirse una cuenta de valores. Dicha cuenta estará asociada con una bancaria que albergue el dinero necesario para materializar una orden de compra y la destinataria para cobrar los dividendos o lo que ganemos con la venta de las acciones. La entidad elegida nos proporcionará unas claves de usuario y unas claves operativas para poder operar online.

4. Conocer los gastos y las comisiones

Todas las operaciones que se llevan a cabo en el mercado español están sujetas a una serie de costes y comisiones, que debe estar reflejada en el contrato que firma el cliente cuando se abra la cuenta de valores. La normativa actual obliga a los intermediarios a publicar sus tarifas y remitirlas a la CNMV, por lo que el inversor conocerá desde el principio a qué gastos se enfrenta. Existen tres tipos de gastos:

A) Coste de intermediación: es lo que cobran las entidades financieras por cada operación, que dependiendo de la firma supondrá entre un 0,25% y un 0,35% del importe efectivo, aunque los brókeres que ofrecen sus servicios por Internet suelen cobrar algo menos.

B) Cánones de bolsa: esta comisión se fija cada año por el regulador, aunque el importe siempre es proporcional al efectivo que se mueva en la operación. Es decir, cuanto mayor sea la transacción, mayor es el canon a pagar. Si la operación es inferior a 300 euros, la tarifa que se aplica es 1,1 euros, mientras que las transacciones superiores a 140.000 euros están sujetas a un canon de hasta 13,4 euros.

C) Gastos de custodia o administración de valores: esta cuota es la que cobran las entidades por mantener acciones en cartera. Suele rondar el 0,25% anual sobre el nominal de los valores custodiados, aunque lo más frecuente es pagar cada trimestre.

5. Consejos a seguir

Tanto la CNMV como Bolsas y Mercados Españoles (BME) tienen en sus páginas webs algunas recomendaciones para que los inversores se familiaricen con los conceptos del mercado y se desenvuelvan mejor en el campo de la inversión. Entre ellos están:

1. Definir los objetivos. Desde Bolsas y Mercados recomiendan "definir con precisión qué riesgo está dispuesto a asumir, o dicho de otro modo, qué nivel de beneficio/pérdida espera aplicar a dicha inversión". Dependiendo del tipo de inversor que seamos deberemos optar por unos productos u otros, o unas acciones u otras.

2. En bolsa se puede ganar y perder dinero. La renta variable es una vía para intentar sacar un rendimiento extra a sus ahorros, aunque no siempre se gana. A lo largo de la crisis hemos visto castigos excesivos a los mercados que no respondían a los fundamentales. Por tanto, nada ni nadie puede garantizar que la inversión elegida vaya a salir como queremos.

3. Invertir el dinero que no necesitamos. La inversión debe realizarse con el dinero que nos haga falta a medio plazo. Los expertos desaconsejan que los particulares intenten dar un pelotazo y, además, en un periodo de tiempo determinado. Recuerdan que los mercados son soberanos y que, por tanto, la desinversión no debe realizarse por necesidad, sino por oportunidad.

4. Empezar por inversiones sencillas. Cuando inviertes están apostando tus ahorros, por lo que es recomendable centrarse solo en los productos que uno entiende. Como decíamos unas líneas más arriba, productos como warrants, futuros y opciones son complejos y, por tanto, no son aptos para aquellos que no tengan un dominio alto de los mercados financieros.

5. Controlar la inversión. Otro de los consejos que dan los expertos es que el inversor debe ser disciplinado, hacer un seguimiento de las acciones y no tomar decisiones basadas en rumores de mercado: los hechos son lo que cuentan.

6. Establecer topes a la caída. También es recomendable establecer umbrales de pérdida para evitar sobresaltos, lo que el mercado denomina ‘stop loss’. Su funcionamiento es muy sencillo: cuando la acción está bajando y se sitúa al precio que hemos definido como umbral se producirá su venta automática. Esto evitará unas pérdidas superiores a las que nos podemos permitir.

7. No dejarse llevar por la avaricia. Seguro que has escuchado más de una vez la expresión popular “la avaricia rompe el saco” y eso es lo que los expertos quieren transmitir. En su opinión, los inversores minoristas deberían marcarse un objetivo y vender las acciones cuando el precio de éstas lo alcance. No corras riesgos por ganar un poco más, porque podrías perderlo todo si arriesgas demasiado.