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El reverso tenebroso de los tipos al 0%: los bancos dejan de tener margen y cobrarán por todo

Autor: Carlos Salas (colaborador de idealista news)

¡Qué lejos está aquel día en que el euríbor llegó al 5,39%!. Fue en el verano de 2008. Las hipotecas de miles de españoles se dispararon. Algunos de ellos empezaron a vender sus pisos, mejor dicho a regalarlos con tal de que el comprador se hiciera cargo de la hipoteca.

Hoy pasa lo contrario: los tipos de interés han ido bajando. Tras la última reunión del Banco Central Europeo ya están al 0%. Y el euríbor le seguirá la corriente. Para aquellos que tengan una hipoteca a interés variable, es muy buena noticia. Incluso para los que vayan a pedir hipotecas a interés fijo, porque cada vez es más bajo.

Pero este mecanismo virtuoso tiene un lado tenebroso. “Los bancos ya no tienen margen y ahora empezarán a lanzar más productos financieros arriesgados”, afirma Jaime Requeijo, director de 'Economistas', la revista del Colegio de Economistas. “Habrá que tener cuidado con muchos de esos productos”, avisa Requeijo.

Ya tuvimos la experiencia de las cuotas participativas, las preferentes, la deuda subordinada, las hipotecas multidivisa y tantos productos financieros complejos que el cliente de bancos y cajas no entendía bien.

Con el señuelo de un atractivo tipo de interés, muchos clientes picaron. Pues bien: ahora el sistema financiero tiene un problema. Después de que se hayan bajado los tipos al 0%, su margen de intermediación –que es lo que gana tomando dinero de unos clientes y prestándolo a otros–, es de risa. ¿Cómo sostenerse? Pues creando todo tipo de inventos para sufragar sus gastos.

Algunos de ellos ya los estamos viendo: las comisiones por sacar dinero de los cajeros han pasado de ser gratuitas a casi dos euros. Ahora, también se están empezando a comercializar tarjetas de crédito. Algunas asociadas a Iberia, permiten tener puntos para viajar; otras ofrecen descuentos jugosos en establecimientos. Pero a cambio, hay que pagar una cuota anual que puede llegar a ser de 80 euros.

Cuando el banco detecta que el cliente ha hecho una compra con la tarjeta superior a 100 euros, le envía un mensaje diciendo que puede pagarlo “en cómodos plazos”. Claro que, a medida que aumente el plazo, el tipo de interés también: puede superar fácilmente el 14% anual.

Lo mismo pasa con las transacciones hechas por la web. Las transferencias, los envíos de dinero a cajeros, las amortizaciones anticipadas de créditos, son cada vez más caras.

Incluso a la hora de abrir una cuenta sin nómina, algunos bancos exigen unas operaciones mínimas en los primeros meses como comprar por lo menos dos veces al mes con la tarjeta, e ingresar una cantidad mínima cada mes.

Lo peor de todo es que los bancos pueden cambiar las condiciones cuando quieran. Los bancos avisan por carta de que ‘próximamente’ o a partir de una fecha concreta, subirán las comisiones por tal y tal operación. Los bancos están obligados a avisar con dos meses de antelación. Lo que pasa es que nunca abrimos esas cartas. O cuando las abrimos, ya es tarde para protestar.

A partir de ahora, esas cartas van a ser cada vez más habituales. Así que, para evitar sustos y poder reclamar cuando haya abusos, abra las cartas de banco apenas lleguen. No deje pasar ni un segundo.