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Llega un índice para tomar la temperatura al ladrillo español… y predecir su futuro

El sector inmobiliario europeo se ha tomado un respiro en el primer trimestre del año. Esta es la principal conclusión que se extrae de los primeros datos que recopila REECOX, un índice que han desarrollado la entidad alemana Deutsche Hypo y la empresa de análisis de datos BulwienGesa AG.

REECOX, que responde a las siglas de 'European Real Estate Economy Index', irrumpe en el mercado con el objetivo de convertirse en un referente informativo del Viejo Continente para los inversores extranjeros interesados en la región. Su objetivo es dar transparencia al capital internacional y anticipar posibles tendencias del real estate comunitario comparando la evolución de los principales mercados de la región.

“El índice posee un alto valor representativo y ofrece una mirada rápida de la coyuntura inmobiliaria de cada uno de los mercados más importantes de Europa. La transparencia es un valor de gran importancia para los inversores inmobiliarios y con REECOX ponemos a su disposición un barómetro de tendencias y un indicador de alertas”, comenta Sabine Barthauer, miembro del consejo de administración de Deutsche Hypo.

Los impulsores del índice van a analizar mes a mes cómo se comporta el sector en Alemania, Francia, Reino Unido, España, Países Bajos y Polonia, los mercados en los que está presente el banco germano, usando como referencia la evolución de la bolsa, la confianza económica o los tipos de interés.

En el caso español, las variables de referencia son la cotización del Ibex 35 y del índice inmobiliario ES BCN 5, el dato doméstico del índice de clima económico que publica la Comisión Europea, los tipos de interés que estipula el Banco Central Europeo (BCE) y el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años. Cada factor representa una quinta parte del resultado final, es equiparable a los de sus homólogos comunitarios (en el caso alemán las referencias son el índice Dax Xetra, el ‘bund’…) y puede dar pistas sobre la demanda del ladrillo o el crecimiento económico.

Según explican desde el banco germano, la buena marcha de la economía y de la bolsa es un buen indicativo para conocer si la demanda empresarial de oficinas o de naves logísticas puede crecer a corto plazo, o si los activos comerciales pueden beneficiarse de un hipotético aumento del consumo de los hogares.

Los resultados de mezclar todas estas variables se miden en puntos, ofrecen una comparativa rápida de los principales mercados europeos y establece una media a nivel europeo teniendo en cuenta el tamaño de los países y su mayor o menor importancia dentro del real estate.

¿Y qué dicen los primeros datos? La respuesta no es muy halagüeña: por primera vez en dos años, la coyuntura inmobiliaria europea muestra síntomas de agotamiento tras tocar máximos históricos durante el pasado ejercicio.

Y es que entre enero y marzo ninguno de los países analizados ha logrado mejorar el resultado del último trimestre de 2017. Tal y como se aprecia en el siguiente gráfico, solo Polonia escapa de los descensos, mientras que en España la caída es de seis puntos y en Francia alcanza los 10 enteros.

¿Significa esto que el ladrillo europeo podría haber tocado techo? No del todo. Según señala Barthauer, “aunque la coyuntura sigue estando a muy buen nivel, llama la atención cómo por primera vez desde 2016 se observan indicios de desaceleración. Si esta tendencia se mantiene en el segundo trimestre, podríamos estar ante el aviso de la llegada de un nuevo punto de inflexión”.

No obstante, y a pesar de los riesgos que están sobre la mesa, desde la entidad alemana confían en la remontada del ladrillo tras este bache coyuntural y descartan, de momento, caídas constantes en estos mercados.

“Los pronósticos para 2018 prevén un volumen de inversión similar al de 2017 (cuando alcanzaron los 13.000 millones de euros en los activos terciarios) y, a pesar de los datos moderados del primer trimestre, confío en que este año seguirá siendo bueno para el sector español”, opina María Teresa Linares, responsable de la oficina en Madrid de Deutsche Hypo.

Y es que no podemos olvidar que las grandes ciudades españolas están entre las principales apuestas inmobiliarias del capital internacional para 2018 y los años venideros.