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Saga Star Wars: ciudades flotantes, submarinas y otras maravillas de una galaxia muy, muy lejana

Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Una impresionante urbe en forma de lenteja o platillo volante, según se mire, flotando en el cielo. Así es la Ciudad de las Nubes que pudiste contemplar en ‘El imperio contraataca’ y ‘El retorno del Jedi’, dos de las películas de la saga de ‘La guerra de las galaxias’. Han Solo, la princesa Leia o Chewbacca son algunos de los personajes que se pasearon por los blancos y luminosos edificios de esta futurista urbe, construida sobre el irrespirable planeta Bespin.

Ahora bien, ¿ha sido George Lucas el único que ha planteado la posibilidad de trasladar nuestro hogar al firmamento cuando vivir en la tierra sea imposible? ¿Solo los ingenieros de esta galaxia muy, muy lejana han pensado en construir una ciudad que penda del cielo?

En realidad, seis décadas antes de que se estrenara la primera película de la saga, el artista y arquitecto ruso Georgy Krutikov ya había propuesto su Flying City. Algunos de los diseños de este proyecto eran similares a los de ‘La guerra de las galaxias’: una pieza para acoger los usos habitacionales y un contrapeso en la parte inferior. Ahora bien, por el momento ni la urbe del ruso, ni la de Lucas han llegado a construirse.

La arquitecta española Sara Pérez Barreiro, que dedicó su tesis doctoral a explorar los edificios de la ciencia ficción, disecciona ahora las variadas e impresionantes urbes que han acogido a las diferentes criaturas de la saga enStar Wars: arquitectura ficción y realidad’. Un libro que recorre así las huellas de la arquitectura real o imaginada por los expertos a lo largo de la historia en el ficticio universo creado por el director de cine estadounidense.

Los ksar de Túnez, la Plaza de España en Sevilla y hasta el Panteón romano

Un planeta desértico y solitario, habitado por misteriosos seres llamados Jawas y donde los granjeros se dedican a recolectar agua. Las escenas donde contemplamos Tatooine, el planeta imaginario con dos soles en el que conocemos al joven Luke Skywalker, están rodadas en Matmata (Túnez). De hecho, si eres un entusiasta de ‘La guerra de las galaxias’, puedes hospedarte en el hotel Sidi Driss, que se convirtió en la granja donde Luke vivía con sus tíos en la primera película.

Al igual que Luke, Anakin Skywalker también creció en Tatooine, en unas viviendas que parecen excavadas en las rocas. Aunque parezcan creadas para la ficción, lo cierto es que existen en la realidad. Conocidas como ‘ksour’, estas peculiares construcciones fueron utilizadas hace siglos por las tribus seminómadas que habitaban Túnez con el fin de guardar sus provisiones de las grandes variaciones de temperatura.

Con barro y rocas, construían varias estancias agrupadas y superpuestas, que llegaban a tener incluso seis plantas de altura, para formar una estructura fortificada: se distribuían en torno a un patio central que albergaba los pozos. Aunque los bereberes acabaron abandonándolos, aún se conservan algunos ‘ksour’. Eso sí, en la ficción su interior es completamente ficticio, ya que las estancias de la casa de Anakin son mucho más amplias y luminosas de lo que son en realidad los ‘ksour’.

No es la única ocasión en la que el director de ‘Indiana Jones’ mezcló espacios reales e imaginarios para crear el peculiar universo arquitectónico de la saga. La reina Padmé Amidala que conocimos en la trilogía de precuelas, pasea junto a Anakin por una bella plaza de Theed, la capital del planeta Naboo.

El plató nos pilla cerca de casa: se trata de la Plaza de España de Sevilla. Ahora bien, en el ‘El Episodio II: El ataque de los clones’ sufre algunas modificaciones: en lugar de tener forma de elipse, su planta es circular. Además, el edificio central es sustituido por otro coronado por una cúpula verde, en línea con otras de las construcciones del planeta.

Otro edificio de la capital también estaría influenciado por una joya arquitectónica: el palacio de Theed, residencia de la reina, es sospechosamente similar a la basílica de Santa Sofía en Estambul, si bien se ha prescindido de los alminares islámicos. Sin embargo, se ha añadido a la construcción un pórtico con un frontón y cuatro vanos que la asemejan al Panteón romano. De esta forma, los films juegan con la mezcla de diferentes estilos arquitectónicos.

Otras construcciones con toques clasicistas también están inspiradas en Italia. Anakin y Padmé se enamoran en Varykino, una ciudad ficticia que cuenta con un bello lago. Las escenas fueron rodadas en Villa del Balbianello, una vivienda de 1787 ubicada sobre los restos de un monasterio franciscano situado en las inmediaciones del Lago Como.

Arquitecturas ficticias que Lucas convirtió en reales

Sumergiéndose en las aguas de Naboo se sitúa la localidad de Otoh Gunga, la ciudad de uno de los personajes más odiados de la saga: Jar Jar Binks. Pero Lucasfilm no ha sido la primera en apostar por las urbes submarinas: Kiyonori Kikutake, un prestigioso arquitecto japonés perteneciente a la corriente metabolista, que propugnaba tras la II Guerra Mundial que la arquitectura debe ser flexible, ya sugirió que las ciudades podrían estar en medio del mar.

A su juicio, los conflictos bélicos estallan por problemas derivados de la posesión de la tierra, por lo que propuso la instalación de islas artificiales en el agua que podrían moverse. Una vez acabada su etapa como ciudad en la superficie, se hundirían y tendrían una vida en el fondo marino. Otoh Gunga, formada por desordenadas esferas submarinas, respondería a esa última fase de Kikutake.

Similar a Tatooine, el planeta Geonosis que aparece en la segunda trilogía de la saga es árido. En su corteza, se recortan aberturas similares a cráteres circulares taponadas por grandes esferas-ciudadelas metálicas. Si crees que lo de vivir en un balón de fútbol gigante no tiene sentido, has de saber que la primera propuesta no viene de la mano de la ficción.

El arquitecto constructivista ruso, Ivan Ilich Leonidov, propuso en los años 20 una esfera de cristal como el elemento central de su propuesta para el Instituto Lenin de Moscú. En el interior de la estructura, similar a un globo atado al suelo, habría un espacio para eventos.

Otro de los planetas más impresionante de las precuelas de ‘La guerra de las galaxias’ es Coruscant, sede del Senado Galáctico. La gran metrópolis de la galaxia ocupa toda la superficie del planeta, de ahí que se convierta en una ‘ecumenópolis’. El término lo utilizó el urbanista griego Constantinos Doxiadis en los años 60 y hace referencia a la posibilidad de que en un futuro todas las áreas de la Tierra estén unidas, creando una única ciudad superpoblada. El famoso escritor de ciencia ficción, Isaac Asimov, también ideó para su saga ‘Fundación’ un planeta-ciudad, Trántor, en el que podría haberse inspirado George Lucas.

Uno de los edificios más imponentes de Coruscant es el Templo Jedi, con forma de pirámide truncada. Esta edificación también nos recuerda a otro famoso espacio de la ciencia ficción: el edificio de la Tyrell Corporation de ‘Blade Runner’. Ambos edificios futuristas están a su vez inspirados en unas famosas construcciones del pasado, las pirámides mayas.  

No es la única ocasión en la que la saga nos traslada a un pasado muy, muy lejano. Ya en la trilogía original, el sabio Yoda habita en uno de los refugios levantados por el hombre desde los orígenes: una pequeña cabaña en la que apenas cabe Luke Skywalker. Construida con barro y protegida por un árbol, la cabaña tiene una forma singular, ya que pese a parecer semiesférica presenta varias deformaciones en su interior, como si el espacio estuviera más moldeado que construido.

“La elección de esta forma no es casual ya que la superficie esférica tiene la propiedad de poseer la mejor proporción entre superficie y volumen que encierra”, reflexiona Sara Pérez Barreiro en ‘Star Wars: Arquitectura, ficción o realidad’. Nada es casual en el universo de George Lucas: la ficción parece inspirada en proyectos reales, aunque sean futuristas. De todos modos, ¿quién nos asegura que dentro de unos años no viviremos en una ciudad en las nubes?