Información sobre vivienda y economía

El ranking de las comunidades autónomas por impuestos: Madrid y Cataluña, en polos opuestos

La comunidad madrileña vuelve a ser la región más competitiva, mientras que la catalana se mantiene en el último puesto

Freepik
Freepik
Autor: Redacción

Madrid y Cataluña son, un año más, las dos caras de la moneda de los impuestos en España en España. Y es que, mientras la Comunidad de Madrid es la región más competitiva del país en términos fiscales, la catalana se sitúa en la última posición al ser la que aplica más impuestos.

Así lo pone de manifiesto el último estudio de la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation, que analiza la fiscalidad de las autonomías y las tres provincias vascas a través de más de 60 variables relacionadas con las principales figuras impositivas: el IRPF, el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre Sucesiones, los impuestos sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (ITP-IAJD), y los impuestos autonómicos propios (por ejemplo, sobre vertidos, la incineración de residuos o viviendas vacías). El Índice, según el estudio, “permite a los gobernantes, empresarios y contribuyentes de una comunidad evaluar, medir y comparar su sistema fiscal con el de las demás”.

La competitividad fiscal autonómica en 2021

En la edición de este año no se producen cambios ni en los primeros ni en los últimos puestos. Al igual que en 2020, las regiones más competitivas de España en términos fiscales son Madrid, las tres provincias vascas y Canarias, mientras que Aragón, Comunidad Valenciana y Cataluña son los farolillos rojos de la clasificación. En cambio, sí que ha habido modificaciones en las posiciones intermedias:

Por ejemplo, Castilla y León sube siete posiciones en el ranking general hasta la sexta posición, al reformar el Impuesto sobre Sucesiones y situarse en la cuarta posición en el subíndice correspondiente. Andalucía sube cuatro puestos hasta la séptima posición, al reformar el Impuesto sobre la Renta en 2019, el Impuesto sobre el Patrimonio en 2021 y al reducir, de forma transitoria, los tipos de gravamen para las Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, medida que de momento estará activa hasta finales de año.

Entre las que bajan, destaca Castilla-La Mancha, que desciende tres puestos en el ranking global, hasta la décima posición, por la subida de Andalucía, Castilla y León y la mejora de la puntuación de Murcia. Además, en 2021, al no haber regulado una tarifa propia para el Impuesto sobre el Patrimonio, Castilla-La Mancha se ve afectada por la introducción de una nueva tarifa estatal, reduciendo su puntuación en el índice.

El estudio destaca la buena calificación registrada por Madrid, Vizcaya, Álava, Guipúzcoa y Canarias en cada uno de los cinco componentes del ranking y recuerda que entre las cinco comunidades autónomas con peor puntación de cada subíndice no están ninguna de ellas.

En el caso de Madrid, afirma que “se mantiene en la primera posición, aunque no haya realizado reformas fiscales que impacten en su puntuación”, mientras que “Vizcaya, Álava y Guipúzcoa mantienen la segunda, tercera y cuarta posición, respectivamente, al no haber emprendido reformas fiscales importantes. Aunque para el año 2021 las diputaciones no han deflactado la tarifa del Impuesto sobre la Renta, sí han elevado el límite establecido por debajo del cual no existe obligación de autoliquidar de 12.000 euros a 14.000 euros. Con esta medida los contribuyentes con un sueldo bruto igual o inferior a 14.000 euros anuales no tendrán que tributar en el Impuesto sobre la Renta”.

Sobre las comunidades con peor puntuación general, el estudio recalca que “obtienen notas bajas en casi todos los componentes del índice, pero especialmente en los tres impuestos más importantes: Renta, Patrimonio y Sucesiones. En 2021, ninguna de las cinco comunidades situadas al final del ranking emprendió reformas fiscales que mejorasen su puntuación”.

Respecto a Cataluña, indica que “cuenta con el doble de impuestos autonómicos que las demás comunidades" (un total de 15), y tiene grandes deficiencias en la estructura del Índice del Impuesto sobre la Renta, Patrimonio y en el Impuesto sobre Sucesiones”.

En el caso de la Comunidad Valenciana, recuerda que “en 2021 introduce dos nuevos tramos en el Impuesto sobre la Renta incrementando el tipo máximo hasta el 29,5%. También sube el tipo marginal máximo hasta el 3,5% en el Impuesto sobre el Patrimonio y reduce el mínimo exento. Por último, introduce un nuevo impuesto propio sobre las viviendas vacías”, además de que tiene uno de los sistemas más gravosos en términos de Sucesiones, Trasmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, así como bajas calificaciones en absolutamente todos los componentes del Índice”. Unas medidas que le hacen mantenerse en el penúltimo puesto.

Sobre Aragón, destaca que “está entre las peores regiones en tres impuestos clave a la vez: Renta, Sucesiones y Patrimonio. Además, en 2021, al no haber regulado una tarifa propia para el Impuesto sobre el Patrimonio, se ve afectada por la introducción de una nueva tarifa estatal, reduciendo su puntuación en el índice correspondiente”.

El ranking autonómico por impuestos

El estudio detalla que el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal es un índice jerárquico diseñado a partir de cinco componentes: Impuesto sobre la Renta, Impuesto sobre el Patrimonio, Impuesto sobre Sucesiones, Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD), y los Impuestos autonómicos propios. Y esta es la posición general que ocupa cada autonomía en cada figura tributaria, con empates en algunos casos:

La importancia del sistema fiscal para la economía

Además de especificar la situación regional, el estudio insiste en los efectos que tiene el sistema fiscal a la hora de generar crecimiento económico.

En concreto, explica que “los impuestos afectan las decisiones empresariales, la ubicación de las empresas, la creación y retención del empleo, la competitividad, la transparencia del sistema fiscal y la fortaleza de la economía a largo plazo. Pero, por encima de todo, los impuestos reducen los beneficios de las empresas y la renta disponible de los contribuyentes. Si los impuestos crecen, el coste se traslada, o bien a los consumidores a través de precios más elevados, o bien a los trabajadores (sueldos más bajos o menos puestos de trabajo) o a los accionistas (a través de dividendos más bajos). Así, un territorio con menores costes tributarios será más atractivo para la inversión de las empresas y tenderá a experimentar crecimiento económico”.

Cualquier reforma tributaria, añade, “cambiará de alguna forma la posición competitiva de la comunidad en relación con sus vecinos, con el resto del país e incluso globalmente. En última instancia, afectará a la posición de la comunidad autónoma como lugar para vivir y para hacer negocios”.

Y concluye con una advertencia: “Cuando el sistema fiscal está distorsionado por decisiones y motivaciones políticas hay menos probabilidades de que las decisiones empresariales se tomen en respuesta a las fuerzas del mercado. Por ello, el Índice recompensa a aquellas comunidades autónomas que minimizan la distorsión económica inducida por los impuestos. Además, el Índice quiere ayudar a identificar a aquellas comunidades autónomas que ofrecen mejores condiciones fiscales tanto para los contribuyentes como para las empresas”.

Recomendaciones para cada autonomía

El documento de la Fundación para el Avance de la Libertad y la Tax Foundation también resume las principales medidas que debería tomar cada territorio para ganar competitividad fiscal. Estas son las directrices que da a cada una de ellas:

Andalucía

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata (no escalonada, como en la reforma del 2019), con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • En el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogar finalmente el impuesto.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, adelantar a 2021 la introducción de los tipos impositivos previstos para 2022.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de Transmisiones Patrimoniales Onerosas (TPO) en el 6%. De no ser posible hacer permanente la reforma transitoria aprobada en 2021.  
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres el número de impuestos propios autonómicos.

Aragón

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones hasta reducirlo al nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogar finalmente el impuesto.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento a 700.000 euros y bajar la tarifa del impuesto.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres el número de impuestos propios autonómicos.

Asturias

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, ya que los asturianos son, con diferencia, los que más pagan por este impuesto. El impuesto se debería reducir hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogar finalmente el impuesto.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres el número de impuestos propios autonómicos.

Baleares

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios de esta comunidad autónoma.

Comunidad Valenciana

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento a 700.000 euros y equiparar la tarifa del impuesto a la estatal de 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios valencianos.

Canarias

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Derogar la reforma de 2020 del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, reduciendo el impuesto hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar las mismas bonificaciones y deducciones a los 3 grupos de parentesco, para poder derogar finalmente el impuesto.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aprobar una tarifa similar a la del impuesto estatal de 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar el canon de vertido, impuesto adicional decidido por esta comunidad autónoma.

Cantabria

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • En el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, con vistas a la derogación final de este tributo.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios cántabros.

Castilla-La Mancha

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento y equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios adicionales.

Castilla y León

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Seguir reformando el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia para el grupo I. Aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las que se aplicarán a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento y equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios autonómicos.

Cataluña

  • Reformar drásticamente el IRPF reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata y con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar a los grupos II y III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I, para poder derogarlo finalmente. Derogar la reforma aprobada en abril de 2020. 
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento a setecientos mil euros y equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres el número de impuestos propios autonómicos.

Extremadura

  • Reformar drásticamente el IRPF reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento a setecientos mil euros y rebajar drásticamente la tarifa ya que es la más alta aplicada, no en España, sino a nivel mundial.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios de la comunidad autónoma.

Galicia

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata con un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones aplicando al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres el número de impuestos propios autonómicos.

La Rioja

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata aplicando un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciéndolo hasta el nivel de Cantabria, Andalucía o Galicia y aplicar al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o reintroducir la bonificación del 75%, o incluso del 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento y equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar los impuestos propios autonómicos.

Madrid

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos anualmente o deflactando la tarifa, y aumentando los limites por descendientes. También debería reducir el tipo impositivo en el tercer tramo para reducir el IRPF a las rentas de entre 24.000 y 45.000 euros brutos anuales.
  • Bonificar al 100% el Impuesto sobre Sucesiones para los grupos I y II y subir la reducción del grupo III a la aplicada actualmente para los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Mantener la bonificación del 100% en el Impuesto sobre el Patrimonio.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%. 
  • Eliminar los impuestos propios autonómicos.

Murcia

  • Reformar el Impuesto sobre la Renta reduciendo los tipos impositivos de todos los tramos de forma inmediata, y no escalonada, y aplicando un tipo impositivo máximo del 20-21%.
  • Reformar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones bonificando al 100% el impuesto para el grupo II y aplicando al grupo III las mismas bonificaciones y reducciones que las aplicadas actualmente a los grupos I y II, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, equiparar la tarifa del impuesto a la estatal aplicada en el año 2020.
  • Establecer el tipo de gravamen de AJD en el 0,5%- 0,75% y el de TPO en el 6%.
  • Eliminar o reducir a un máximo de tres los impuestos propios.

Navarra

  • Aumentar la reducción por rentas de trabajo hasta 800 euros para los rendimientos netos superiores a 50.0000 euros. Aumentar en un 50% los mínimos personales y familiares. Reducir el IPRF en todos los tramos y fijar el máximo en el 44%. Reducir de 11 a cinco los tramos.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciendo el tipo impositivo hasta el 0,2% parta todos los grupos de herederos, de cara a su derogación.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, aumentar el mínimo exento a 700.000 euros, subir la deducción por vivienda hasta 400.000 euros y rebajar los tipos; y aumentar el escudo fiscal equiparándolo con el de las comunidades de régimen común.
  • No alterar el ITP y AJD.
  • Eliminar los impuestos propios como el impuesto a la eliminación en vertedero y a la incineración de residuos o el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales.

Álava 

  • Reducir el IPRF en todos los tramos y fijar el tipo impositivo el máximo en el 44%. Deflactar la tarifa del IRPF e incrementar las deducciones por descendientes, anualmente. Aumentar la bonificación del rendimiento neto del trabajo y equipararla a la de las comunidades de régimen común. Reducir de ocho a cinco el número de tramos del impuesto.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciendo drásticamente la tarifa y aplicar a los grupos I y II la misma tarifa que al grupo 0, con vistas a derogarlo.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, subir el escudo fiscal equiparándolo al existente en las comunidades autónomas de régimen común y bajar el tipo impositivo máximo al 2%.
  • Bajar el tipo de gravamen de TPO al 6%.

Guipúzcoa

  • Reducir el IPRF en todos los tramos y fijar el tipo impositivo máximo en el 44%. Aumentar la bonificación del rendimiento neto del trabajo y equipararla a la de las comunidades de régimen común. Deflactar la tarifa del IRPF e incrementar las deducciones por descendientes, anualmente. Reducir de ocho a cinco los tramos.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciendo la tarifa y aplicar a los grupos II y III la misma tarifa que al grupo I, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, subir el mínimo exento a ochocientos mil euros y la deducción por vivienda a cuatrocientos mil euros. Equiparar el escudo fiscal al de las comunidades de régimen común y bajar el tipo impositivo máximo al 2%.
  • Bajar el tipo de gravamen de TPO al 6%.

Vizcaya

  • Reducir el IPRF en todos los tramos y fijar el tipo impositivo el máximo en el 44%. Aumentar la bonificación del rendimiento neto del trabajo y equipararla a la de las comunidades de régimen común. Deflactar la tarifa del IRPF e incrementar las deducciones por descendientes, anualmente. Reducir de ocho a cinco el número de tramos en el IRPF.
  • Reformar drásticamente el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones reduciendo la tarifa y aplicando a los grupos II y III y IV la misma tarifa que al grupo I, para poder derogarlo finalmente.
  • Derogar el Impuesto sobre el Patrimonio o bonificarlo al 100%. De no ser posible, subir el escudo fiscal equiparándolo al existente en las comunidades de régimen común.
  • Bajar el tipo de gravamen de TPO al 6%.

Las novedades fiscales que vienen en 2022

El próximo 1 de enero entrarán en vigor los cambios que ha introducido el Gobierno en la Ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, y entre los que destacan la llegada de un nuevo valor de referencia que determinará los impuestos que debe pagar quien compre una vivienda de segunda mano o quien herede o reciba en donación un inmueble. Es decir, impactará a las figuras tributarias vinculadas a las operaciones inmobiliarias. 

Los expertos alertan de que supondrá un aumento en la tributación de diferentes impuestos a los que afecta. En concreto, al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) para quien compra una casa usada, al Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) para quien herede o reciba en donación y al Impuesto sobre el Patrimonio.

Así, el contribuyente no pagará impuestos por lo que le ha costado la casa, sino por su valor de mercado: y la ley presume que éste es el valor de referencia aprobado por la Dirección General del Catastro.

¿Qué supone esta modificación? Este valor de mercado será calculado a partir de precios de compraventas de inmuebles, según información facilitada por Notarios y Registradores, con lo que no habrá necesidad de visitar el inmueble y, por tanto, no habrá necesidad de saber el estado de conservación, materiales empleados, si está reformado o no, etc. Igualmente, tampoco tendrá en cuenta si la vivienda está para reformar y el comprador la ha comprado más barata que el precio de mercado. 

Es decir, la Hacienda autonómica ya no va a hacer visita ni una comprobación in situ del inmueble vendido, heredado o donado para saber si el contribuyente ha tributado por el valor correcto, sino que la base imponible será dicho valor de referencia aprobado por Catastro. Castilla-La Mancha desde 2015 ya utiliza este nuevo valor de referencia.

A nivel autonómico también conviene recordar que Comunidad Valenciana y Cataluña estudian poner en marcha cambios fiscales en los próximos mesesEn Cataluña, por ejemplo, proponen endurecer el Impuesto sobre el Patrimonio, un tributo inexistente en otras autonomías como Madrid, y en los demás países europeos. Por su parte, el Gobierno valenciano sopesa aprobar una “tasa turística”, una medida que ha generado gran indignación entre los empresarios de un sector muy afectado por la pandemia.