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El ‘coste’ del Mundial de Rusia: los estadios de fútbol se han comido casi 4.600 millones

Autor: Redacción

El Mundial de Fútbol 2018 que arrancará la próxima semana tiene un toque inmobiliario. Y es que el país ha tenido que llevar a cabo una inversión de hasta 4.575 millones de euros en los últimos años para poder construir nuevos estadios y renovar las instalaciones más antiguas que albergarán el acontecimiento futbolero más global de los últimos cuatro años.

Ese montante es el que se han ‘comido’ los 12 estadios en los que se disputarán los partidos entre el próximo 14 de junio (fecha en el que se celebrará el encuentro inaugural) y el 15 de julio (cuando se jugará la final), y está por encima de las previsiones: los retrasos en las obras y las mejoras de última hora que se han llevado a cabo han supuesto algunos sobrecostes en el plan inicial.

La obra más cara ha sido la del campo del Zenit de San Petersburgo, que ha tardado una década en ser construido y que ha necesitado una inversión de unos 1.290 millones de euros, casi cuatro veces más de lo que estaba previsto. Un encarecimiento que ha estado marcado por los retrasos, los cambios en la constructora y el aumento del aforo, entre otras razones. Es la instalación con mayor capacidad: unas 70.000 personas.

El segundo campo más importante es el Stadium Saint Petersburg, con casi 68.000 asientos y una inversión de unos 670 millones de euros; seguido del Fisht Stadium de Sochi, con una dotación de unos 450 millones de euros.

Otros de los estadios que han necesitado una buena inyección de dinero son los moscovitas Spartak Stadium y el Luzhniki, en el que se jugará la final el 15 de julio. Entre los campos que acogerán partidos y que han necesitado inversión también están Otkrytie, Krestovski, Kaliningrado, Kazán, Kosmos, Volgogrado, Mordovia, Rostov, Fisht y Ekaterinburgo.

Al margen del coste de las instalaciones deportivas, el comité organizador explicó a la NBC News que no descarta que la inversión total del país para la celebración del Mundial podría dispararse por encima de los 20.000 millones de dólares (en euros, unos 17.100 millones), incluyendo la construcción de trenes, remodelaciones en aeropuertos... De confirmarse esa cifra, el de Rusia sería el Mundial de Fútbol más costoso de la historia.