Información sobre vivienda y economía

Las casas prefabricadas, una moda retro: a principios del siglo XX ya podían comprarse por correo

Foto: Wikipedia
Foto: Wikipedia
Autor: Hoja de Router (colaborador de idealista news)

Internet ha facilitado las compras ‘online’. No hace mucho tiempo, las compras no presenciales se hacían a través de catálogo, un método que todavía perdura. Ropa, libros, cosméticos… Seguro que tú también lo has hecho o conoces a alguien que haya comprado tras hojear sus páginas y llamar por teléfono o mandar una carta. Los catálogos eran tan útiles que servían hasta para comprar una vivienda.

El Sears Catalog Home, que existió en EEUU entre 1908 y 1940, vendía casas prefabricadas a través de correo. Durante esos años vendió 70.000 casas por toda América del Norte. Y que fueran prefabricadas no quería decir que fueran cutres o todas iguales: hubo más de 370 diseños y tamaños diferentes.

Los kits incluían todo lo necesario para edificar la casa, y llegaban en contenedores de trenes de mercancías. Para ‘edificarlas’, los nuevos propietarios echaban mano de familiares y amigos, como se hacía antiguamente en las granjas, o recurrían a profesionales como carpinteros y albañiles. De hecho, la propia compañía Sears tenía personal disponible para contratar.

Además del armazón, algunos modelos de casas tenían espacio para las últimas innovaciones domésticas, como electricidad y calefacción central. Pero, curiosamente, otros no tenían cuartos de baño, pues no estaban muy popularizados todavía. Cada kit tenía hasta 30.000 piezas: el contenedor pesaba unas 25 toneladas, e incluía hasta los pomos de las puertas. Entre ellas, tejas de alquitrán o paneles de yeso, fáciles de fabricar e instalar.

Foto: Wikepedia
Foto: Wikepedia

Una salida a los materiales de construcción

A comienzos del siglo XX, la compañía de venta por catálogo Sears era una de las más populares entre los estadounidenses: una quinta parte de la población estaba suscrita por aquellos años para recibir un mamotreto de 1.400 páginas y 1,8 kilos.

En 1906, Frank W. Kushel, uno de los trabajadores de Sears, tuvo que hacerse cargo de la sección de materiales de construcción del catálogo, cuyas ventas habían bajado en los últimos tiempos. Se le ocurrió que con ellos se podrían vender kits con los que construir casas. Por aquel entonces ya había alguna empresa que ofrecía el mismo producto; sin embargo, en Sears fueron más allá al crear un catálogo, el Sears Catalog Home, dedicado solo a las casas.

Parte de su éxito se debe a los cambios en la sociedad norteamericana. Por una parte, hasta entonces imperaban las casas antiguas en las que vivían varias generaciones de la familia, pero en Sears supieron ver que los nuevos matrimonios querrían vivir solos, en casas nuevas y con comodidades del siglo XX. También, influyó el regreso de veteranos de la Primera Guerra Mundial, que necesitaban acomodo. Y tras construirla, se podía llenar de muebles u objetos decorativos que también vendía la propia Sears. El negocio era redondo.

liz west | Flickr / Flickr/Creative commons
liz west | Flickr / Flickr/Creative commons

El primero de ellos presentaba más de cuatro decenas de casas de diversos precios. Fue tal el éxito que, con el paso de los años, Sears abrió nuevas oficinas por todo Estados Unidos e incluso se hizo con varias serrerías que proveyeran de madera al proyecto. Los clientes hojeaban los diferentes modelos, ingresaban el dinero y unas semanas después recibían el contenedor.

Este programa se combinó con otro por el que Sears ofrecía hipotecas y que también tuvo éxito. Sin embargo, la Gran Depresión de 1929 llevó a que muchas personas no pudieran pagar los plazos. Aunque las ventas siguieron en menor medida durante los años 30, la empresa decidió cerrar el catálogo de casas en 1940. Todavía se construyó alguna más en 1941 y 1942, inspirada en sus modelos.

Foto: Wikipedia
Foto: Wikipedia

370 modelos de catálogo

La mayoría de casas del catálogo Sears eran viviendas unifamiliares, pero hubo también ‘bungalows’ o colegios con sus aulas, biblioteca y auditorio. Los modelos de más éxito se ofrecieron durante muchos años. Algunos, incluso, tenían para elegir revestimiento de ladrillo o de madera. De acuerdo a Sears, con unos conocimientos básicos se tardaba 90 días en edificar.

Entre aquellos modelos, destaca alguno con reminiscencias españolas, aunque solo sea por el nombre: el Alhambra. Por 3.000 dólares de 1923 (44.931 de hoy con la inflación ajustada, unos 38.800 euros), se tenía una casa de dos plantas con, eso sí, poca influencia nazarí: ventanas abatibles, chimenea… Sin embargo, la más grande y sofisticada era la Magnolia, que estuvo disponible de 1918 a 1922.

Con un diseño que recuerda al de las casas coloniales del sur del país (como la Tara que ‘Lo que el viento se llevó’ inmortalizó en el cine), se han documentado siete como ella en todo el país, de hasta 269,4 m2. Las vigas estaban acompañadas de columnas jónicas de madera hueca, algo que se ha convertido en un distintivo para reconocerlas. Aquí puedes ver una de estas Magnolia, que se vendía por 6.000 dólares de la época:

Foto: Wikipedia
Foto: Wikipedia

Todavía se pueden encontrar estas casas por todo EEUU, y apenas unas pocas se encuentran en Canadá. A ellas hay que sumar las copias que otras compañías hicieron, lo que dificulta encontrar las originales. Para identificar estas últimas, hay que buscar números impresos en los maderos del techo o del sótano: son los números que ayudaban a ensamblar las piezas. También, si existen los planos, se pueden cotejar con los de un catálogo.

Foto: liz west | Flickr
Foto: liz west | Flickr

Por desgracia, muchos registros de la compañía se perdieron durante una limpieza de sus archivos, así que se hace muy difícil descubrir todas las que aún perviven por la geografía norteamericana. Algunas sí están catalogadas como procedentes del catálogo Sears, y otras se podrían adivinar por esos detalles que comentábamos. Todas ellas son la muestra de un tipo de arquitectura que se contrapuso a los rascacielos comenzaban a florecer en las ciudades.